Con el bombardeo de la Lavra de las Cuevas de Kiev, Rusia ha atacado el lugar sagrado que utilizó durante siglos como prueba de su "misión espiritual especial" y que, hasta el dificultoso desalojo, se negaba a ceder a los ucranianos. Ahora será necesario reconstruir el lugar, como ya ocurrió después de la invasión tátaro-mongola y de la Gran Guerra Patria de los rusos contra los nazis.
La decisión proeuropea del electorado en las elecciones del 7 de junio vino acompañada de la elección del mayor número de diputados prorrusos desde 2018. No obstante, Putin pretende influir en la política del primer ministro, con quien mantiene abiertos los canales de comunicación. Y las propias encuestas indican que los armenios no quieren que la asociación con Bruselas vaya en detrimento de Moscú.
En *Novaya Gazeta*, el especialista en estudios eslavistas Jakov Klotz narra el auge de las publicaciones de autores disidentes rusos en plena época de represión en Moscú: «No traducimos libros para entretener a los lectores occidentales con relatos sobre los horrores de Putin, sino para salvar la cultura rusa».
La visita a Vilna del patriarca de Constantinopla Bartolomé ha completado el retorno bajo su jurisdicción del territorio de Lituania con la consagración de un exarca en un país que ha acogido a muchos ortodoxos que han abandonado Moscú a causa de la guerra. Al mismo tiempo, Kirill se encontraba en la vecina Kaliningrado, donde destacó la misión «patriótica» de su comunidad.
El mundo académico ruso ha sido reducido al silencio. Una campaña sin precedentes desencadenada en torno a un proyecto de investigación sobre Aristóteles está desacreditando incluso al Instituto de Filosofía de la Academia Rusa de Ciencias. Y si bien en 2022 los científicos eran el grupo profesional que más condenó la "operación especial" en Ucrania, hoy su comunidad prácticamente ha desaparecido de la escena pública.
El sitio web Idel.Realii ha recogido la denuncia de la familia de un hombre de treinta años de Uliánovsk que, a pesar de haber sido atendido desde niño por los servicios psiquiátricos locales, fue reclutado por el ejército ruso para ir a combatir a Ucrania. Ya se habían registrado casos similares en Tartaristán, en la región de Perm y en Udmurtia.