El filósofo ruso Epstein habla de una nueva "cortina de hierro" electrónica y digital. Tras el colapso del sistema totalitario soviético emerge un sistema virtual inmenso y omnipresente . El muro actual no es fácilmente controlable por un centro de poder absoluto. Solo se intenta tapar las rendijas e interrumpir las conexiones. El rival de Putin ya no es Navalny, sino Durov, fundador de Telegram.
En casi veinte años de actividad, un proyecto impulsado por voluntarios ortodoxos ha recuperado más de 200 iglesias y capillas construidas íntegramente en madera, con el estilo característico de las comunidades rurales tradicionales. Entre ellas se encuentra también la iglesia de la Ascensión del Señor, en el pueblo de Pijala, en la región de Arkhangelsk, fundada en 1654 y con una altura de nada menos que 45 metros.
Dos íconos de la Madre de Dios, el de Vladimir, también llamado “Virgen de la Ternura” (Umilenije), y la Donskaja, ambos símbolos de victorias rusas, fueron expuestos excepcionalmente en la catedral del Santísimo Salvador. Ambos remiten al gran enfrentamiento entre Oriente y Occidente que dio origen a la Rus' y que ha seguido sustentando las diversas ideologías que han detentado el poder en Rusia hasta nuestros días.
Ante las restricciones impuestas a las librerías y editoriales para retirar del mercado novelas, ensayos o incluso clásicos de la literatura considerados hoy en Moscú «subversivos», algunos ciudadanos organizan pequeñas bibliotecas privadas para compartir sus libros. La gente se reúne y habla de la guerra, sin mencionar a Ucrania, pero leyendo historias que, de otro modo, hoy no se encontrarían en ningún sitio.
En Tayikistán, una cumbre de responsables de las estructuras fronterizas de los países de la Comunidad de Estados Independientes abordó el tema de las repercusiones de la inestabilidad en Afganistán. Se ha reforzado la cooperación para combatir las infiltraciones de grupos terroristas y extremistas de inspiración fundamentalista islámica.
La República Rusa de Tartaristán, situada en los Urales, es históricamente una región con fuertes tendencias autonomistas y cuenta con un grupo de presión propio muy activo en Moscú. Aunque hoy en día debe lidiar con el centralismo de Putin y ha tenido que sacrificar en parte la cuestión lingüística, ha conservado, no obstante, importantes ventajas económicas a las que no tiene intención de renunciar.