En Grozny, en los últimos años, la opinión masculina se ha vuelto cada vez más dura en los debates públicos, mientras que los límites de lo que es aceptable para las mujeres se están reduciendo cada vez más. Una paradoja suscitada por el caso del rescate en el mar de unas chicas que se estaban ahogando, criticado en las redes sociales porque «en el islam está prohibido tocar a una mujer».
Según informan canales afines al Gobierno, las medidas restrictivas contra una docena de líderes islámicos locales se habrían puesto en marcha tras unas declaraciones que evocaban acciones contra Putin en Moscú. Entre los afectados se encuentran también algunos colaboradores de Gajnutdin, el jefe de la Dirección Espiritual de los Musulmanes que representa al islam en los actos oficiales en el Kremlin.
Desde hace muchos años Moscú está comprometida en dos procesos principales en relación con la definición de ciudadanía. El primero consiste en reducir el número de personas que pueden ser consideradas verdaderos ciudadanos rusos, mientras que el segundo implica reducir el significado mismo del concepto de "ciudadano", las acciones que lo definen y que le están permitidas.
La imagen de la Madre de Dios Neupivaemaja Čaša, el «Cáliz Inagotable» que ofrece a Cristo como «bebida de salvación», es invocada cada vez más por los ortodoxos rusos para pedir la liberación de las adicciones al alcohol y las drogas. Junto con 80 «santos de la sobriedad» elegidos entre los «nuevos mártires» del siglo pasado.
En una nueva cumbre en Beijing, solo una semana después de la visita de Donald Trump, los presidentes de Rusia y China hablaron de colaboración estratégica y calificaron de "irresponsable" la política de Estados Unidos. Sin embargo, una vez más no se desbloquean las negociaciones sobre el gasoducto "Power of Siberia-2", vital para los intereses de Moscú pero no para los de China.
Desde el mes de mayo, en Rusia se ha impedido el acceso a los datos sobre los fundamentos de las sentencias en casos relacionados con la represión política y social, en los juicios contra militares y en los que se juzga a acusados y condenados que son enviados a la guerra en Ucrania. En los últimos años, las cifras revelaban un aumento exponencial de las condenas por traición, espionaje y colaboración secreta con extranjeros.