Mons. Martinelli describe las celebraciones en el Golfo afectado por el conflicto, y señala como ejemplo el testimonio de las Misioneras de la Caridad. Habla sobre los temores de los migrantes, algunos de los cuales "han abandonado" temporalmente los Emiratos, y la interrupción de los cursos de matrimonio y bautismo. Explica que la escuela y la catequesis se imparten "en modalidad virtual desde hace más de un mes". "Mucha exposición mediática" por el cierre de las iglesias. Un "pueblo de pueblos" procedente de más de cien países y "testigo de la fe".
En las colinas al sur de Hebrón, en la aldea palestina de Umm al-Khair, marcada por ataques cada vez más frecuentes de los colonos israelíes, un pequeño proyecto musical llamado Sotna («Nuestra voz») está intentando crear un espacio de normalidad. Dos activistas, Amalia Kelter Zeitlin y Kai Jack, han puesto en marcha una orquesta infantil que sigue reuniéndose cada semana a pesar de los bombardeos y las intimidaciones.
Los fieles viven los ritos de la Semana Santa divididos entre el fervor tradicional y el peso de un contexto regional explosivo e impredecible. La sensación de estar «ocupados desde dentro» por Hezbolá y el ya considerable «costo humano» del conflicto con Israel. En las zonas que se han librado de los bombardeos, las iglesias se llenan para el Viernes Santo. El peso de las divisiones entre los líderes cristianos.
Las miles de personas que trabajan en los grandes buques, sobre todo filipinos, indios e indonesios, no pueden desembarcar ni ser repatriadas, mientras que quienes debían partir se han quedado de repente sin trabajo. Entre las tripulaciones crece la presión psicológica y la incertidumbre, explica a AsiaNews el P. Paulo Prigol, misionero scalabriniano: «Se ignora el costo humano, el negocio sigue siendo la prioridad».
Monseñor Palinuro cuenta a AsiaNews las celebraciones de la Semana Santa, a pocos meses de la visita del Papa. Las repercusiones de la guerra del Golfo afectan a los más débiles: pobres, migrantes y refugiados. Ankara «no ha respondido» a las «provocaciones» de Teherán y sigue siendo una «presencia moderadora» en los conflictos regionales. El viaje apostólico de León XIV sigue «generando efectos positivos».
La experta del Rossing Center, en vísperas de la festividad de Pésaj, describe con preocupación un país que hoy parece haber perdido la fe en la convivencia. «Para nosotros, los judíos, es una Pascua en la que prevalece la sensación de agotamiento». Los frentes de guerra, desde Gaza hasta Irán, alimentan el odio y las divisiones. Bloqueos, discriminaciones contra cristianos y musulmanes. Es fundamental la labor de quienes, a pesar de todo, intentan escuchar las razones del otro, manteniendo viva la esperanza.