La experta del Rossing Center, en vísperas de la festividad de Pésaj, describe con preocupación un país que hoy parece haber perdido la fe en la convivencia. «Para nosotros, los judíos, es una Pascua en la que prevalece la sensación de agotamiento». Los frentes de guerra, desde Gaza hasta Irán, alimentan el odio y las divisiones. Bloqueos, discriminaciones contra cristianos y musulmanes. Es fundamental la labor de quienes, a pesar de todo, intentan escuchar las razones del otro, manteniendo viva la esperanza.
Las celebraciones del comienzo de la Semana Santa se han desarrollado en un tono menor en respuesta a las recientes agresiones. En Suqaylabiyah, grupos extremistas atacan negocios cristianos y hostigan a jóvenes que caminan por la calle. El arzobispo de Homs afirma que la situación “ahora está tranquila”, pero los problemas siguen sin resolverse. Considera un error confiar las armas y la seguridad únicamente a los suníes, porque genera un “círculo vicioso de venganza” que se consuma “en el silencio”.
Los extremistas levantaron una tienda e izaron una bandera israelí. Las implicaciones religiosas, políticas, jurídicas y simbólicas de los ataques con el objetivo de apoderarse de la tierra. El párroco P. Bashar, cuenta que, a pesar de las circunstancias difíciles, la comunidad cristiana quiere vivir la Pascua “con una fe profunda”. El mensaje de paz de los patriarcas y jefes de las Iglesias de Jerusalén.
Quien ha dado la voz de alarma es el presidente de la Unión Nacional de Agricultores. Las cosechas de las próximas temporadas de Yala y Maha están en peligro, con el riesgo de una grave escasez alimentaria. Para el arroz se necesitan unas 130.000 toneladas de fertilizantes, pero las reservas solo alcanzan las 60.000. Para los operadores, el problema refleja una vulnerabilidad estructural más profunda.
Analistas y expertos hablan de una situación “deprimente y grave” dentro del país. Las acusaciones de traición de Hezbolá y su desafío abierto al Ejecutivo, amenazan con exacerbar aún más la tensión interna. La llegada a la región de los Marines de EE. UU. alimenta los temores de escalada. Mientras tanto, Israel continúa avanzando más allá de la frontera en el sur.
Mons. Berardi describe el clima de tensión y preocupación en la población, sorprendida por la respuesta iraní al ataque israelí-estadounidense. Desde los viajes hasta las celebraciones, pasando por el trabajo migrante, prevalece un clima de “incertidumbre”, unido al temor de que se ataque “el agua”. Las tensiones ocultas entre chiíes y suníes y las relaciones “reforzadas” entre cristianos y musulmanes. La crisis de los Acuerdos de Abraham.