Pese a la creciente tensión, los habitantes se resisten a abandonar sus hogares como ha ordenado el Estado judío. El obispo de Batroun critica -sin mencionarlo directamente- a Hezbollah, que “atrae” deliberadamente los ataques israelíes sobre casas y campos que ahora corren el riesgo de ser invadidos. También se critica al gobierno de Beirut por una actitud demasiado servil y pasiva. Una activista explica a AsiaNews: “Si nos vamos, el sur está perdido”.
El testimonio de las religiosas de Santa Juana Antida Thouret que desde hace 57 años educan en la convivencia a más de 700 niños y jóvenes cristianos y chiíes en el barrio baluarte de Hezbolá, en la periferia sur de la capital libanesa. "Más de cien familias han tenido que huir y cerca de veinte han sufrido la destrucción de sus hogares. Las heridas invisibles del miedo y la incertidumbre sobre el futuro. Sentir que alguien está cerca de ellos es el único signo de esperanza".
El jefe de Estado acusa a Hezbolá de querer provocar "el colapso del Líbano por cuenta de Irán". Se aplazan las elecciones legislativas de mayo y se prorroga el mandato de la Cámara por causas de "fuerza mayor". Siria respalda los esfuerzos del Líbano para desarmar a Hezbolá y refuerza su presencia en la frontera. Advierten sobre el riesgo de anexión y desaparición de históricas aldeas cristianas.
El gobierno libanés está operando en el plano político y diplomático para alcanzar un alto el fuego. Sobre el terreno, el Partido de Dios continúa el enfrentamiento (desigual) con el ejército del Estado judío. La población cristiana también se opone a las órdenes de evacuación. Aplazan las elecciones parlamentarias previstas originalmente para el próximo mes de mayo.
Beirut ha adoptado una resolución que coloca “fuera de la ley” las actividades armadas del partido pro-iraní. Ruptura entre el Partido de Dios y el movimiento chiita Amal que respalda la resolución del gobierno. El Estado judío ha vuelto a golpear duramente el territorio libanés y ahora presiona también por tierra en la "zona de amortiguamiento". La mediación de EE.UU. ha “salvado” el aeropuerto, que permanece abierto. Cientos de miles de personas huyen por las carreteras.
Entre las numerosas comunidades de expatriados ya se cuentan varias víctimas. La primera muerte en el Estado judío por un misil iraní fue la de una cuidadora filipina. El conflicto también afecta a los mares, con la muerte de un marinero en un petrolero frente a la costa de Omán. Un pakistaní, un nepalí y un ciudadano de Bangladesh son las tres personas asesinadas en los Emiratos Árabes Unidos.