El presidente estadounidense advirtió a las partes que respeten el alto el fuego. Netanyahu alimenta el conflicto y sigue atacando territorio libanés. Aoun intenta sustraer al país de la “insostenible influencia” de Teherán. Y, dirigiéndose a los israelíes, pregunta: “¿No están hartos de una guerra que dura desde 1948?”
La diplomacia trabaja para alcanzar un alto el fuego, pero el partido proiraní sigue oponiéndose a “negociaciones directas” con el Estado judío. La capital vive horas de relativa calma, pero en el sur persiste la tensión. En la Casa Drusa se está celebrando una cumbre de líderes religiosos. En la población crece el frente de los que piden la paz con los israelíes y la normalización de las relaciones.
Decenas de muertos por los ataques israelíes en el sur del país, incluso en la otra orilla del río Litani. Israel pretende extender hasta los 30 kilómetros la franja de territorio que controla. Hasta el momento se ha salvado la capital, Beirut, que Estados Unidos ha definido como "off-limits". Se ha programado una nueva ronda de conversaciones para el 2 y 3 de junio en Washington, donde la delegación libanesa insistirá en la necesidad de un cese inmediato y simultáneo de las hostilidades.
En declaraciones a AsiaNews, la hermana Marie-Antoinette Saadé, superiora de la congregación de las Hermanas Maronitas de la Sagrada Familia, lo define como artífice «de la vocación histórica del Gran Líbano». La beatificación será «una señal providencial y profética» de un país «plural y libre». El obispo de Batroun: «Una gracia de Dios en un momento en que el Líbano ve amenazadas su identidad y su integridad».
En el Líbano se celebra la primera asamblea de las «khouriyètes», apelativo cariñoso con el que se conoce a las esposas de los sacerdotes casados. Una «revolución virtuosa» para la Iglesia maronita, promovida por los obispos de Antelias y Batroun y respaldada por el patriarca. El mensaje de aliento del card. Mario Grech: «Sean fieles a su vocación».
Mientras se celebra en Washington la tercera ronda de conversaciones entre los embajadores israelí y libanés, en el sur se sigue muriendo. La reflexión del corresponsal de AsiaNews: «Ante las amenazas y provocaciones que pretenden normalizar la guerra, hoy se necesitan respuestas arraigadas en nuestra cultura más profunda y en los principios éticos».