Con motivo del centenario de la unificación de dos institutos italianos distintos por decisión del Papa Pío XI, que dio origen al PIME en 1926, la arquidiócesis toscana ha querido recordar a dos de sus grandes misioneros, el P. Allegrino Allegrini y el P. Fedele Giannini, quienes desarrollaron su ministerio en el País del Sol Naciente. El cardenal Tagle señaló en un mensaje: "Su historia demuestra que es Dios quien guía la misión, incluso por caminos inesperados".
El éxito de artistas como Yoasobi y Fujii Kaze ha llevado al gobierno a aprobar un proyecto de ley que reconoce compensaciones también a cantantes, músicos y productores. El cambio coloca a Tokio en línea con los estándares internacionales y podría generar miles de millones de yenes. Persisten las preocupaciones por los costos que deberán asumir los locales, aunque se ha programado una fase preparatoria de tres años.
Los prelados de Nagasaki e Hiroshima, junto con los de Santa Fe y Seattle, suscriben un llamamiento conjunto sobre el futuro del documento, al que definen como “desgastado” y en riesgo de fracaso. En estos días se celebra en la ONU la Conferencia de Revisión, mientras el mundo parece ir en la dirección opuesta. Los obispos denuncian la falta de compromiso de los países con el desarme y citan las palabras de León XIV: "La disuasión se basa en la irracionalidad de las relaciones entre las naciones".
Retomando el programa de Shinzo Abe por un océano "libre y abierto", la primera ministra japonesa ha expuesto un plan que apunta a fortalecer la cooperación económica con los países de la ASEAN, la expansión del acuerdo comercial Transpacífico y el refuerzo de los programas de asistencia militar y seguridad. Asimismo, prometió a Vietnam inversiones por 5.000 millones de dólares anuales.
Muchos residentes japoneses prefieren incorporarse directamente a la medicina estética privada, más lucrativa y menos riesgosa. El fenómeno, conocido como “chokubi”, refleja las dificultades y la escasa inversión en el sistema público de salud, que corre el riesgo de sufrir la misma escasez de personal que Corea del Sur.
El año pasado Japón expulsó a 318 ciudadanos extranjeros, lo que supone un aumento del 30% respecto al año anterior. Ahora, el país busca acelerar los procedimientos de repatriación a pesar de la grave escasez de mano de obra. Las ONG denuncian el riesgo de violaciones del principio de no devolución de refugiados y un creciente clima de temor, incluso entre quienes residen en el país desde hace años.