Es la primera vez que el gobierno selecciona concretamente un lugar y ha puesto la mira en Minami Torishima, la más oriental de las islas japonesas. Deshabitada y restringida para los turistas, según el ministro de Industria, posee una “masa de tierra inexplorada que tiene la capacidad suficiente para albergar una estructura”.
Escenarios opuestos en las estadísticas demográficas que difundieron recientemente los dos países del Extremo Oriente. A pesar de las medidas del gobierno y algunas tímidas señales en las tasas de fertilidad, Tokio no logra invertir la tendencia. En Seúl hay un boom de partos entre las mujeres mayores de treinta años, pero el país sigue siendo el más afectado por el invierno demográfico.
A lo largo de los años, Japón ha creado una escuela de patinaje artístico capaz de producir campeones muy queridos en su país. Sin embargo, detrás de los éxitos no solo hay entrenamientos rigurosos y una selección precoz: desde los años 90, la Federación ha querido crear un equipo nacional, para que los atletas aprendan a compartir la presión desde jóvenes.
Con la victoria aplastante de ayer, la primera ministra Sanae Takaichi podrá llevar adelante incluso en solitario su propio programa electoral, y podrá iniciar el procedimiento para la modificación constitucional. La primera ministra ha propuesto recortar los impuestos sobre el consumo y reforzar las fuerzas de defensa. Según los analistas, el resultado se ha visto favorecido por las tensiones de los últimos meses con Beijing.
El 8 de febrero se vota en Japón la renovación relámpago de la Cámara Baja del Parlamento que ha dispuesto la primera ministra para capitalizar el consenso del que goza. El objetivo mínimo (ampliamente a su alcance según las encuestas) son los 261 escaños para la coalición que le permitirían gobernar con mayor tranquilidad. Sin embargo, también pesará mucho el resultado individual del Partido Liberal Democrático. Takaichi apuesta por el retorno a las urnas de los jóvenes. La incógnita de la extrema derecha de Sanseito.
Organizaciones religiosas y de derechos humanos denuncian el aumento de discursos xenófobos en vísperas de las elecciones del 8 de febrero. En una declaración conjunta piden a los partidos, candidatos y medios de comunicación que condenen la incitación al odio. Críticas a las políticas del gobierno de Takaichi: "Queremos una sociedad en la que se garantice la dignidad humana de todos".