Monseñor Palinuro cuenta a AsiaNews las celebraciones de la Semana Santa, a pocos meses de la visita del Papa. Las repercusiones de la guerra del Golfo afectan a los más débiles: pobres, migrantes y refugiados. Ankara «no ha respondido» a las «provocaciones» de Teherán y sigue siendo una «presencia moderadora» en los conflictos regionales. El viaje apostólico de León XIV sigue «generando efectos positivos».
A la sombra de la guerra en los territorios palestinos, avanza la ejecución de proyectos diseñados para "normalizar" la vida en los asentamientos judíos. Precisamente a finales de febrero comenzaron las obras de una nueva ruta para conectar los asentamientos al norte y al sur de Ramala con el interior de Israel. Se trata de inversiones de 190 millones de euros para territorios habitados por unas pocas decenas de miles de colonos. El objetivo declarado es "llevar un millón de residentes a Judea y Samaria".
La experta del Rossing Center, en vísperas de la festividad de Pésaj, describe con preocupación un país que hoy parece haber perdido la fe en la convivencia. «Para nosotros, los judíos, es una Pascua en la que prevalece la sensación de agotamiento». Los frentes de guerra, desde Gaza hasta Irán, alimentan el odio y las divisiones. Bloqueos, discriminaciones contra cristianos y musulmanes. Es fundamental la labor de quienes, a pesar de todo, intentan escuchar las razones del otro, manteniendo viva la esperanza.
Tras la tensa jornada de ayer, se llegó a un acuerdo para las celebraciones de Pascua en el Santo Sepulcro: la policía garantizará el acceso a los representantes de las Iglesias para que puedan transmitir los ritos en directo desde la basílica, que permanecerá cerrada. Este episodio vuelve a plantear el tema del "statu quo" de los Lugares Santos. Normas y tradiciones de una Jerusalén que, incluso en tiempos de guerra, no se puede reducir a una dimensión meramente política.
Acto gratuito de intimidación de la policía de Jerusalén contra el cardenal y el Custodio de Tierra Santa, a quienes esta mañana se les impidió acceder en forma privada a la basílica del Santo Sepulcro para celebrar la Misa del Domingo de Ramos. Protesta del patriarcado: "Falta de respeto hacia cientos de millones de fieles en todo el mundo que, en estos días de Pascua, dirigen la mirada a Jerusalén". Por la tarde, oración en el Dominus Flevit.
Los extremistas levantaron una tienda e izaron una bandera israelí. Las implicaciones religiosas, políticas, jurídicas y simbólicas de los ataques con el objetivo de apoderarse de la tierra. El párroco P. Bashar, cuenta que, a pesar de las circunstancias difíciles, la comunidad cristiana quiere vivir la Pascua “con una fe profunda”. El mensaje de paz de los patriarcas y jefes de las Iglesias de Jerusalén.