Tras la tensa jornada de ayer, se llegó a un acuerdo para las celebraciones de Pascua en el Santo Sepulcro: la policía garantizará el acceso a los representantes de las Iglesias para que puedan transmitir los ritos en directo desde la basílica, que permanecerá cerrada. Este episodio vuelve a plantear el tema del "statu quo" de los Lugares Santos. Normas y tradiciones de una Jerusalén que, incluso en tiempos de guerra, no se puede reducir a una dimensión meramente política.
Acto gratuito de intimidación de la policía de Jerusalén contra el cardenal y el Custodio de Tierra Santa, a quienes esta mañana se les impidió acceder en forma privada a la basílica del Santo Sepulcro para celebrar la Misa del Domingo de Ramos. Protesta del patriarcado: "Falta de respeto hacia cientos de millones de fieles en todo el mundo que, en estos días de Pascua, dirigen la mirada a Jerusalén". Por la tarde, oración en el Dominus Flevit.
Los extremistas levantaron una tienda e izaron una bandera israelí. Las implicaciones religiosas, políticas, jurídicas y simbólicas de los ataques con el objetivo de apoderarse de la tierra. El párroco P. Bashar, cuenta que, a pesar de las circunstancias difíciles, la comunidad cristiana quiere vivir la Pascua “con una fe profunda”. El mensaje de paz de los patriarcas y jefes de las Iglesias de Jerusalén.
Quien ha dado la voz de alarma es el presidente de la Unión Nacional de Agricultores. Las cosechas de las próximas temporadas de Yala y Maha están en peligro, con el riesgo de una grave escasez alimentaria. Para el arroz se necesitan unas 130.000 toneladas de fertilizantes, pero las reservas solo alcanzan las 60.000. Para los operadores, el problema refleja una vulnerabilidad estructural más profunda.
Analistas y expertos hablan de una situación “deprimente y grave” dentro del país. Las acusaciones de traición de Hezbolá y su desafío abierto al Ejecutivo, amenazan con exacerbar aún más la tensión interna. La llegada a la región de los Marines de EE. UU. alimenta los temores de escalada. Mientras tanto, Israel continúa avanzando más allá de la frontera en el sur.
Mons. Berardi describe el clima de tensión y preocupación en la población, sorprendida por la respuesta iraní al ataque israelí-estadounidense. Desde los viajes hasta las celebraciones, pasando por el trabajo migrante, prevalece un clima de “incertidumbre”, unido al temor de que se ataque “el agua”. Las tensiones ocultas entre chiíes y suníes y las relaciones “reforzadas” entre cristianos y musulmanes. La crisis de los Acuerdos de Abraham.