Una reflexión del obispo auxiliar de la arquidiócesis de Mumbai sobre el contraste cada vez más profundo entre las imágenes del primer ministro indio en las iglesias con ocasión de la Navidad y su silencio sobre los ataques contra estos mismos lugares por parte de personas ideológicamente cercanas a él. "Llamar violencia a un acto de violencia no es un acto de enemistad, es un gesto de esperanza".
Partidarios de los grupos nacionalistas hindúes Bajrang Dal y Vishwa Hindu Parishad protestaron el 24 de diciembre delante de una iglesia católica en la ciudad de Bareilly y acusaron a una escuela de haber ofendido al hinduismo durante las celebraciones de Navidad. La diócesis rechazó las acusaciones y explicó que se trata de una grave distorsión del contenido de las representaciones teatrales, que estuvieron dedicadas a temas sociales y valores universales. El obispo Ignatius D’Souza denunció una vez más el clima de creciente intolerancia religiosa
En un comunicado la Conferencia episcopal condena la “alarmante” escalada de ataques y violencia en vísperas de la fiesta. Entre los episodios se incluyen insultos y acoso contra una mujer con discapacidad visual. En Kerala fue arrestado un joven de 24 años vinculado al Rashtriya Swayamsevak Sangh que agredió a un grupo de niños que entonaban cantos navideños.
El galardón que en Mumbai premia a las personalidades que transmiten el espíritu de la fundadora de las Misioneras de la Caridad ha sido otorgado a una mujer que, en Egipto, partiendo de los heridos de la Primavera Árabe, ha creado una ONG y un hospital que atienden a los quemados de todo Oriente Medio. «Madre Teresa nos enseñó que el servicio no se mide por la grandeza, sino por la sinceridad».
En el Life Empowerment Center de Acharappakkam, los thurumbar —los «lavanderos» discriminados incluso por los propios «intocables»— ayudan a estudiar a los niños de su comunidad. Y gracias a la fundadora Juliyes, que creció en este grupo marginado, extienden su solidaridad también a los irula, una comunidad tribal igualmente pobre.
El Gobierno indio ha aprobado la Ley Shanti: una reforma destinada a cambiar el sector nuclear, que durante décadas ha permanecido bajo control público. Nueva Delhi apuesta por el capital privado, la tecnología y los nuevos reactores para reforzar la seguridad energética y la transición ecológica. El objetivo es alcanzar los 100 gigavatios de energía nuclear para 2047 (frente a los 8 actuales).