Un reciente tiroteo en un casino ha encendido las alarmas sobre las denuncias de actitudes irrespetuosas, saqueos o enfrentamientos con la población local por motivos triviales. El problema está relacionado con el turismo en las ciudades cercanas a la frontera con la India, adonde llegan miles de personas para visitar salas de juego, hoteles y locales de venta de alcohol, y a menudo regresan a su país antes de que pueda intervenir la justicia.
Desde Pakistán hasta la India, pasando por Sri Lanka, la expedición humanitaria global también incluye a miembros asiáticos. Entre los detenidos se encuentra el hijo de Faisal Edhi, una figura destacada del activismo y del sector humanitario en Pakistán. Por el momento se desconoce su paradero, y su padre recurre a Islamabad para que sea liberado. Para los activistas del continente no se trata solo de una participación "simbólica".
El llamamiento en el funeral de los tres líderes bautistas asesinados en los últimos días durante los nuevos enfrentamientos entre los grupos tribales kuki-zo y naga: «Perdono a quienes mataron a mi padre en nombre del Señor y en aras del interés superior de la paz». El religioso asesinado se había dedicado a la reconciliación entre los dos grupos. Preocupación por las seis personas que siguen secuestradas.
El pasado 13 de mayo secuestraron a dos salesianos, el P. Albert Panmei Aching y el P. Peter Poji Küvisie, que recuperaron la libertad tras 24 horas de cautiverio. El alivio del provincial, que agradece a quienes colaboraron en la liberación.
El Tribunal Superior de Madhya Pradesh falló a favor de los nacionalistas poniendo fin a la costumbre que desde 2003 permitía que musulmanes e hindúes rezaran en el mismo complejo histórico en días diferentes. La sentencia hace expresamente referencia al caso de Ayodhya, lo que está provocando un efecto dominó de estudios arqueológicos y reclamaciones en diversas regiones de la India.
El proyecto de gestión de las aguas del río himalayo vuelve a ser el centro de las discusiones entre Bangladés, China y la India. El Gobierno de Bangladés, actualmente liderado por Tarique Rahman, solicita el apoyo de Pekín, lo que reaviva las tensiones con Nueva Delhi en torno a los recursos hídricos y la influencia china en la región. Están en juego 1,5 millones de toneladas de arroz al año que Daca pierde debido a la escasa irrigación.