La Policía de Fujian ha patentado un sistema basado en inteligencia artificial que se propone identificar "potenciales incidentes masivos" en el momento en que empiezan a gestarse. El mecanismo se basa en el cruce de datos procedentes de sensores acústicos, cámaras de vigilancia e informes oficiales. El China Digital Project comenta que es la última frontera tecnológica de la “Experiencia de Fengqiao”, el modelo maoísta para la gestión del orden social.
China no se ha dejado arrastrar por la polémica sobre las intenciones de Trump con Groenlandia. Es consciente de que, para hacer realidad el «corredor ártico», primero es necesario organizar una gran logística, identificar las rutas realmente viables y reforzar las relaciones con Rusia.
El Departamento de Servicios Correccionales ha anunciado la ampliación del proyecto PATH que "supervisa" a los ex-activistas que salieron a las calles en 2019 cuando recuperan la libertad. Más de la mitad de los arrestados durante la represión tenía menos de 25 años. Se presentan como programas "voluntarios" para superar "imágenes engañosas" de la madre patria. Pero como relataba hace dos años Agnes Chow, obligada a realizar una de estas visitas a Shenzhen, no son más que otra forma de adoctrinamiento.
Para finales de marzo deberían comenzar las obras de construcción de un lugar de culto en la isla de Pag-asa, en el archipiélago de las Spratly. El vicario de Puerto Princesa se teunió ayer con un funcionario filipino para discutir el proyecto. La pequeña comunidad católica incluye residentes, miembros de las fuerzas armadas y personal de la guardia costera y de la policía. Desde hace tiempo esa zona se encuentra en el punto de mira de China.
Radio Free Asia (RFA), que durante mucho tiempo fue una espina en el costado de Beijing, había interrumpido las transmisiones en octubre tras los recortes implementados por la administración Trump. El anuncio en las redes sociales de la directora ejecutiva Bay Fang, en el que elogia el "trabajo fundamental" que lleva a cabo RFA. Uno de los primeros servicios se ha dedicado a la explotación del trabajo infantil de los hijos de los detenidos en Xinjiang.
La patinadora que ha devuelto a Estados Unidos, después de veinte años, el título olímpico en la competición individual femenina de patinaje artístico es hija de un disidente que huyó en 1989. En 2022, su familia denunció «atenciones» por parte de agentes chinos antes de los Juegos de Pekín. Una historia especular a la de Eileen Gu, la estrella del freestyle criada en una familia de California que eligió la República Popular China.