Un conocido reportero de Chengdu privado de libertad junto con uno de sus colaboradores por haber denunciado en una publicación en una red social china los abusos de poder de un funcionario del Partido Comunista local que llevaron al suicidio a un profesor. Mientras tanto, en Pekín, el secretario del Partido Comunista Chino proclama la «lucha contra la corrupción» para justificar las purgas.
China es el principal inversionista extranjero en Uzbekistán, con grandes flujos de capital destinados a nuevos proyectos, pero la presencia cada vez más extendida de los chinos está suscitando gran preocupación entre los agricultores. Los datos del Instituto Nacional de Estadística de Uzbekistán del año pasado contabilizaban 17.900 explotaciones agrícolas con participación extranjera, de las cuales casi 7000 con capital chino.
Los médicos la prescriben para los trastornos de ansiedad, pero está planteando dudas entre los médicos ante los casos cada vez más frecuentes de abuso. Se "promociona" a través de foros y chats privados, donde se presenta como una alternativa "más segura" que otras actualmente más controladas. El problema de la escasez de respuestas al malestar psicológico de los jóvenes, acrecentado por el estigma que todavía desalienta a pedir ayuda.
Bangladés ha firmado con China un acuerdo para la fabricación de vehículos aéreos ligeros que incluye la transferencia de tecnología y la construcción de infraestructuras militares. Aunque Daca insiste en el uso civil, en la India el pacto se interpreta como un fortalecimiento de la presencia militar de Beijing en un país vecino.
La votación para decidir la adhesión a la CNUDM se ha concretado tras cuarenta años de aplazamientos y de cara a un nuevo frente con Tailandia relacionado con los yacimientos en disputa frente a la costa de la isla de Koh Kood. En 2001 Thaksin Shinawatra había firmado un acuerdo con Hun Sen para una explotación conjunta que nunca se concretó y que hoy se cuestiona en Bangkok. La relación con el arbitraje de 2016 sobre la "línea de nueve puntos" por la cual Beijing reclama amplias áreas del Mar de China Meridional.
Los expertos de las Naciones Unidas han hablado de un modelo persistente de trabajo forzado impuesto por el Estado chino en perjuicio de uigures, tibetanos, kazajos y kirguises en Xinjiang y en otras provincias. Bajo la cobertura de programas de “alivio de la pobreza”, millones de personas estarían siendo sometidas a traslados coercitivos, con graves consecuencias para los derechos fundamentales, la identidad cultural y la libertad religiosa. Beijing rechaza las acusaciones calificándolas de infundadas.