A pesar de las prohibiciones de la ley y de la doctrina islámica, los amuletos y los exorcismos realizados por un mulá o un chamán están muy extendidos en Tayikistán. Por otra parte, una conocida leyenda habla de 40 espíritus inseparables que gobiernan el mundo y se cree que son capaces de conjurar todas las desgracias humanas.
Su hijo ha pedido a la comunidad internacional que se inicie una campaña de movilización. Zhengis Reskhan es una figura destacada en los círculos literarios de Xinjiang. Hasta el momento, ni la embajada de Kazajistán ni las autoridades chinas han emitido comentarios oficiales.
En los últimos años, este segmento ha crecido de forma significativa en el país, junto a los préstamos y depósitos convencionales, y ha dejado de ser un nicho: el volumen de financiación basada en los principios islámicos ha alcanzado los 21.100 millones de som, lo que supone un incremento de casi seis veces.
En la CAU Arch Summit 2026, arquitectos, urbanistas y diseñadores debatieron sobre el futuro del entorno urbano, el papel de la tecnología y el patrimonio cultural de la región. El arquitecto estrella Bjarke Ingels afirmó: «Esta región conserva una concepción del espacio secular: el reto para la nueva generación no es si modernizar, sino cómo desarrollar este patrimonio sin destruirlo».
El viaje del presidente de Tayikistán ha confirmado hasta qué punto Asia Central es hoy en día una zona estratégica para China, que las diversas fracturas geopolíticas hacen aún más vital. Pekín apuesta por el gasoducto que atraviesa la región, pero también por su importancia para la seguridad de sus fronteras. Y en las relaciones con los gobiernos locales, la proximidad, no solo geográfica, le da ventaja frente a la competencia occidental.
En estos días se ha colocado en Astana la primera piedra de un Centro para la civilización turca. Un lugar simbólico de una integración que responde al intento de Moscú, que ha durado un siglo, de borrar esta identidad dentro de su «patio trasero». Y que hoy, en cambio, ha descubierto su poder como guardián de las principales arterias energéticas y logísticas entre Oriente y Occidente.