La ciudad de Milán ha incluido oficialmente entre los Justos que lucharon contra los genocidios el nombre de un misionero del PIME que ayudó a algunos judíos durante la persecución nazi, antes de partir hacia la metrópoli china, donde sirvió a la comunidad local durante 60 años hasta su muerte en 2007. El recuerdo de esta figura por el padre Gianni Criveller, director editorial de AsiaNews.
En un país donde la condición de la mujer se enfrenta a tradiciones patriarcales aún muy arraigadas, las historias de una cantante que mezcla idiomas para transmitir un mensaje de paz y libertad, una abogada en primera línea en la defensa de los derechos humanos y una poeta que denuncia el «vacío espiritual» de una sociedad que exalta públicamente a los hombres de poder.
Un nuevo estudio analiza las razones de este retroceso mediante entrevistas cualitativas en Tokio y Seúl. Además del descenso demográfico, influyen la erosión de la fe entre generaciones, las “presiones de la vida moderna”, la disminución de las prácticas religiosas y las opiniones negativas sobre la religión. Sin embargo, muchos declaran que mantienen un vínculo cultural con el budismo y todavía se sienten atraídos por sus enseñanzas.
Irán está bloqueando el paso por este enclave estratégico, por donde transita el 20% del crudo mundial, con misiles y minas. La India y Bangladés —siguiendo los pasos de China— intentan negociar con Teherán un salvoconducto para sus buques y evitar una crisis energética. Según datos de la EIA, hasta el 82% del volumen que sale de Ormuz se destina a los mercados asiáticos. Por su parte, Tokio tiene previsto empezar a utilizar de forma autónoma parte de sus reservas de petróleo a partir del 16 de marzo.
La nueva norma que aprobó hoy la Asamblea Nacional del Pueblo eleva al rango de ley el pensamiento del presidente sobre la "sinización" de los 56 grupos étnicos oficialmente reconocidos. La identidad Han se define como el "tronco" del país, mientras que las demás culturas se comparan con "ramas u hojas". La ley impone la enseñanza en putonghua (chino estándar) desde la etapa preescolar, lo que ha encendido las alarmas entre tibetanos, uigures y mongoles, que temen una mayor represión de su identidad cultural.
Presentada oficialmente como una "medida fiscal", esta iniciativa supone en realidad un nuevo endurecimiento de la vigilancia digital en el país que, tras el golpe de Estado, lleva más de cinco años sumido en la guerra civil. Al rastrear los dispositivos, el régimen no solo busca reprimir a la oposición, sino que también controla la vida cotidiana de la población mediante herramientas tecnológicas facilitadas por empresas chinas.