Teherán busca rutas alternativas para el transporte de mercancías a través de Pakistán y hasta China. Se está considerando el desarrollo de un corredor ferroviario en dirección a Beijing, especialmente valioso para el transporte de petróleo. Por otro lado, un cuarto buque surcoreano cruzó con éxito el Mar Rojo. El tema de la energía también es un tema central de la cumbre de la ASEAN en Cebú.
El hallazgo se produjo cuando los habitantes de Koh Romduol estaban plantando bananos cerca de un antiguo cementerio. Las autoridades esperan encontrar más restos óseos en las granjas circundantes. El objetivo es preservar la evidencia histórica, a la espera de que sea trasladada al Museo del Genocidio de Tuol Sleng.
La ASEAN sigue manteniendo las distancias con la junta militar de Myanmar: en la cumbre celebrada en Cebú, Filipinas, los líderes regionales solicitaron reunirse con Aung San Suu Kyi y se negaron a reconocer oficialmente las elecciones que llevaron a Min Aung Hlaing a la presidencia. Mientras tanto, sin embargo, la crisis humanitaria en el país se agrava: millones de desplazados, hambre generalizada y nuevas ofensivas del ejército contra la población civil en la región de Mandalay.
Activistas malayos critican lo que califican de enfoque «selectivo» del país ante las cuestiones humanitarias. El apoyo a los musulmanes de Oriente Medio contrasta con el silencio sobre las violaciones cometidas en Myanmar y por parte de China. La petición de mantener una «coherencia moral» en la lucha por las causas y las libertades.
Vietnam e India aspiran a aumentar el intercambio comercial hasta los 25.000 millones de dólares para 2030, reforzando también la cooperación en defensa, tierras raras, energía y seguridad de las cadenas de suministro. La visita de To Lam a Nueva Delhi confirma el activismo diplomático del líder vietnamita, comprometido con diversificar sus socios económicos y estratégicos más allá de China en el marco de la “diplomacia del bambú”.
El estudio de un centro de investigación vinculado al Banco Central de Tailandia revela una creciente crisis de endeudamiento en el sector agrícola, agravada por prácticas de pago ineficaces y políticas de corto plazo del gobierno de Bangkok, hasta el punto de que en los últimos años se ha generalizado la práctica de pagar únicamente los intereses.