Desde hace tres años, en el territorio del municipio de la Provincia Meridional se acumulan residuos que causan «un olor fuerte y desagradable». Los habitantes piden una solución «permanente y sostenible», mientras el gobierno y la oposición se lanzan acusaciones mutuamente. La semana pasada, tres bebés de la zona fueron hospitalizados por problemas respiratorios, uno de ellos, de seis meses, en estado grave.
La obra teatral Yakawewata Nandikadal surge de los talleres promovidos por la Oficina para la Unidad Nacional y la Reconciliación (Onur) con las comunidades afectadas por la guerra. Basada en historias de la vida real, está interpretada por actores no profesionales y se presenta en tamil y cingalés. Aborda el dolor, la pérdida y la desconfianza mutua, haciendo un llamamiento a la cohesión auténtica y a la convivencia pacífica en Sri Lanka.
La fiesta anual que celebra la cosecha de invierno compartiendo un plato típico fue la ocasión para recordar las injusticias que sufre desde hace más de dos siglos la comunidad de los trabajadores de las plantaciones en Sri Lanka. Una situación que los daños causados por el reciente ciclón Ditwah incluso han empeorado.
Los cambios en el sistema educativo que lleva adelante el gobierno de Sri Lanka están provocando fuertes protestas de docentes, sindicatos y académicos. Las críticas se centran en los errores en el material didáctico y los costos adicionales que recaen sobre las familias, en un país que sigue marcado por las dificultades económicas y los daños causados por los recientes fenómenos climáticos.
Tras las inundaciones, crecieron las sospechas sobre el destino de los animales de granja. Los inspectores sanitarios descubrieron un tráfico ilegal de carne de pollo procedente de cadáveres de animales: se incautaron 120 kilos de carne destinada a restaurantes y comedores de diferentes localidades del distrito de Puttalam.
La denuncia de PickMe, una de las principales empresas de transporte privado: «La policía está haciendo la vista gorda ante las intimidaciones que sufren nuestros conductores». Los nuevos servicios rompen el monopolio de los grupos locales que imponían tarifas exorbitantes a los turistas. Pero también pesa la falta de aplicación de normas básicas, como la que impondría la presencia de un taxímetro en todos los vehículos de tres ruedas.