Precisamente esta Semana Santa, los obispos coreanos anunciaron un importante avance en la causa del P. Tomás Choi Yang-up (1821-1861), compañero de seminario del mártir san Andrés Kim. Fue el primer sacerdote que ejerció su ministerio en Corea durante 12 años, visitando a los cristianos locales durante la persecución. Murió de tifus a los 40 años tras recorrer miles de kilómetros y traducir el catecismo a la lengua local. La alegría de la Iglesia que se prepara para ser sede de la JMJ en 2027.
La declaración de la Conferencia Episcopal sobre la «Modificación parcial de la Ley de salud materno-infantil», que se está debatiendo en el país para colmar el vacío jurídico creado por la sentencia de 2019 del Tribunal Supremo que despenalizó el aborto. La Iglesia coreana pide que se imponga el asesoramiento y un periodo de reflexión obligatorios antes de la interrupción del embarazo, así como el refuerzo de la responsabilidad compartida de los hombres en el cuidado de los hijos.
Escenarios opuestos en las estadísticas demográficas que difundieron recientemente los dos países del Extremo Oriente. A pesar de las medidas del gobierno y algunas tímidas señales en las tasas de fertilidad, Tokio no logra invertir la tendencia. En Seúl hay un boom de partos entre las mujeres mayores de treinta años, pero el país sigue siendo el más afectado por el invierno demográfico.
En los Juegos de Milán-Cortina tres podios llevan la marca del Ven. Hosan, abad del templo de Bongseon. Todos los atletas surcoreanos de esta disciplina provienen del Dalma Open Championship, un torneo que comenzó la Orden Jogye en 2002. Nació para apoyar un deporte que era marginal, y hoy es el principal semillero del país. El monje: En el budismo buscamos la liberación, como los jóvenes con las tablas.
En algunos condados, los residentes locales están organizando campañas para presentarse como candidatos a albergar nuevos reactores nucleares, en un intento por hacer frente al declive económico y demográfico. A cambio, los municipios reciben subvenciones y fondos para el desarrollo de infraestructuras. Sin embargo, algunas asociaciones temen que la concentración de centrales aumente el riesgo de accidentes.
Con familias más pequeñas debido a la crisis demográfica y la individualización de las relaciones sociales, crece el recurso a ceremonias de un solo día, sin las recepciones en homenaje al difunto que tradicionalmente se consideraban indicadores de respeto y prestigio social. Influyen los costos exorbitantes de estas ceremonias, pero también la necesidad de una ritualidad menos ostentosa.