La incursión sería una respuesta a los enfrentamientos de los días previos entre las Fuerzas Armadas (AFP) y el Nuevo Ejército del Pueblo (NPA). Pero los milicianos habían anunciado un alto el fuego a partir del 25 de diciembre. En el ataque, que duró varias horas, también se habría visto involucrada una joven activista de la comunidad filipina de Estados Unidos.
La República Popular China invoca para Venezuela «el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas» (que no respeta en el Mar de China Meridional), mientras que Xi Jinping pide al presidente surcoreano Lee que tome «las decisiones estratégicas adecuadas». La preocupación del exministro de Defensa japonés por el posible efecto dominó en Taiwán. La prudencia de Delhi, que quiere dejar la puerta abierta a Trump en materia de aranceles.
El informe de la Agencia Fides registra que en Asia fueron asesinados dos católicos comprometidos en la pastoral: el sacerdote Donald Martin Ye Naing Win, de la arquidiócesis de Mandalay, y el laico Mark Christian Malaca, profesor en Laur. El dato interrumpe la ausencia de víctimas asiáticas que se registró en 2024 y es parte de una cifra creciente en todo el mundo.
El presidente Marcos ha rechazado duramente las informaciones sobre el ataque de Sídney que vinculan la estancia de 28 días en el país de los dos autores de la masacre con un entrenamiento en algún campamento de milicianos. De las investigaciones resulta que en Davao se alojaron todo el tiempo en un hotel. "Tal vez hablaron con alguien, pero aquí no hubo ninguna actividad". La ong Climate Conflict Action afirmó: "Es justo evitar conclusiones apresuradas. Pero la Dawla Islamia en Mindanao no ha sido derrotada y todavía sigue reclutando".
Comenzaron en las comunidades filipinas de todo el mundo los nueve días de Misas al amanecer en preparación para la Navidad. El card. Advincula advirtió a los fieles: "No es una devoción de los perfectos: todos deben poder encontrar un lugar aquí". El arzobispo dedicó un pensamiento especial para aquellos que regresan a la iglesia después de mucho tiempo y para los que sienten el peso de dudas o heridas.
El Ministerio de Energía desea reanudar la producción de energía atómica en Filipinas en la provincia de Pangasinan con la construcción de una central de 1200 megavatios. En una carta pastoral, los obispos de la región donde se construiría la central expresan su oposición: « Después de Fukushima, hay que actuar con prudencia e invertir en energías renovables que garanticen la seguridad, la resiliencia y un verdadero desarrollo a largo plazo para nuestro pueblo».