El Ministerio de Energía desea reanudar la producción de energía atómica en Filipinas en la provincia de Pangasinan con la construcción de una central de 1200 megavatios. En una carta pastoral, los obispos de la región donde se construiría la central expresan su oposición: « Después de Fukushima, hay que actuar con prudencia e invertir en energías renovables que garanticen la seguridad, la resiliencia y un verdadero desarrollo a largo plazo para nuestro pueblo».
El presidente filipino ha pedido a los diputados que den prioridad a cuatro reformas, entre ellas la ley que limita el poder de los grandes clanes políticos. La Iglesia ha recibido con satisfacción la iniciativa. Pero persiste la duda de que un Congreso dominado por esos mismos poderosos clanes formados por pocas familias acepte reducir su propia influencia.
En el aniversario del nacimiento del héroe nacional Andrés Bonifacio hubo 119 iniciativas en todo el país. El card. David pidió que se "intensifique" la lucha e invitó a dar "pasos" concretos hacia la justicia. Solidaridad con la "Segunda Marcha del Billón de Pesos". Uno de los objetivos de la lucha es denunciar la "avidez desmedida" de quienes manejan el poder y los bienes públicos.
La senadora abre un nuevo capítulo en la saga familiar, que amenaza con arrastrar a todo el país. Tras las acusaciones de drogas, habla de un vacío de liderazgo en el país y pide que la vicepresidenta asuma el poder. Detrás del enfrentamiento hay divergencias políticas y el escándalo de corrupción. Pero analistas y expertos consideran “cuestionable” la capacidad de liderazgo de la hija del expresidente.
Amnesty International ha acusado a la policía filipina de uso "innecesario y excesivo de la fuerza" durante las protestas anticorrupción que se realizaron el 21 de septiembre en Manila, aportando testimonios de palizas, torturas y abusos incluso contra menores. Ante otra marcha multitudinaria programada para el 30 de noviembre, las autoridades ya han desplegado medidas de seguridad extraordinarias. Crece el miedo a nuevos episodios de violencia y a una posible represión preventiva.
Mientras incluso presidente Marcos ha quedado involucrado en las acusaciones de corrupción de un exdiputado, los obispos advierten contra soluciones que desestabilizarían el país. Cardenal David: "El pueblo filipino merece la verdad, no rumores; responsabilidad, no manipulación”. Monseñor Villegas: "La paz es fruto de la justicia y el diálogo, no de la ambición desenfrenada o la fuerza”.