Según el ACNUR, el año que acaba de terminar ha sido el más mortífero para los refugiados rohingya, que siguen emprendiendo el viaje desde Bangladés y Myanmar para llegar a Malasia e Indonesia debido al recrudecimiento del conflicto en el estado birmano de Rakhine, a las persecuciones y al empeoramiento de las condiciones en los campos de refugiados de Bangladés.
Con ocasión del Año Nuevo, Min Aung Hlaing concedió el indulto a más de 4.500 detenidos, entre ellos el ex presidente Win Myint y la documentalista Shin Daewe. Solo una pequeña reducción de condena para Aung San Suu Kyi. Una puesta en escena política para legitimar a la junta militar después de la farsa de las elecciones. Mientras en Rangún festejan, el ejército sigue atacando a civiles con bombardeos aéreos.
Hoy se ha aprobado un ejecutivo dominado, no obstante, por los militares tras unas elecciones consideradas una farsa por la comunidad internacional. Pero mientras el general Min Aung Hlaing refuerza su poder cambiando solo de atuendo, la oposición en el exilio y los grupos étnicos que luchan sobre el terreno se unen en una estructura política común.
Las luces de la Vigilia Pascual han iluminado una comunidad marcada por el sufrimiento: tras tres años, algunos fieles han regresado a la iglesia de Cristo Rey, que había sido ocupada por el ejército birmano, lo que obligó a la población local a huir. El obispo Celso Ba Shwe permaneció con los desplazados en el bosque: «Le pedimos a Dios un tiempo de paz y reconciliación».
Doce meses después del terremoto que, según datos oficiales, causó al menos 5.000 muertos, Cáritas y CAFOD siguen apoyando a las comunidades afectadas. Muchas personas siguen desplazadas y en condiciones aún más precarias debido a la pobreza y a la guerra civil. La reconstrucción sigue siendo lenta y las necesidades siguen siendo enormes, advierten las organizaciones sobre el terreno.
La junta militar birmana ha impuesto nuevas restricciones a la distribución de gasolina y petróleo, mientras que en Sagaing ha sido bombardeado un complejo que albergaba a más de cien desplazados. Algunos activistas han documentado cómo se destinan millones de litros de combustible a la aviación militar, a pesar de la crisis que está paralizando el país.