En la fiesta de Pentecostés, el cardenal Bo anunció en Rangún los nuevos servicios que elevan a doce el número de lenguas que transmite la emisora católica en un país caracterizado por una extraordinaria diversidad de pueblos y culturas, pero también por la triste realidad del conflicto que divide a las comunidades. Las producciones en lengua akha también serán muy importantes para las comunidades de esta etnia que viven en China, Tailandia, Laos y Vietnam.
En su reciente intervención ante la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Australiana (ACBC), purpurado explicó que la crisis responde a múltiples factores, desde el terremoto hasta los desafíos sanitarios, pasando por la guerra y la debacle económica. Un testimonio de las devastaciones desde el golpe militar de 2021 y la confirmación de la fuerza de la comunidad católica. El Departamento de Estado de EE. UU. reconoce las persecuciones confesionales.
La ASEAN sigue manteniendo las distancias con la junta militar de Myanmar: en la cumbre celebrada en Cebú, Filipinas, los líderes regionales solicitaron reunirse con Aung San Suu Kyi y se negaron a reconocer oficialmente las elecciones que llevaron a Min Aung Hlaing a la presidencia. Mientras tanto, sin embargo, la crisis humanitaria en el país se agrava: millones de desplazados, hambre generalizada y nuevas ofensivas del ejército contra la población civil en la región de Mandalay.
Activistas malayos critican lo que califican de enfoque «selectivo» del país ante las cuestiones humanitarias. El apoyo a los musulmanes de Oriente Medio contrasta con el silencio sobre las violaciones cometidas en Myanmar y por parte de China. La petición de mantener una «coherencia moral» en la lucha por las causas y las libertades.
La líder democrática sigue sin tener acceso directo a sus familiares ni a sus abogados, en una residencia construida expresamente para ella. La oposición y las organizaciones de derechos humanos hablan de una enésima operación de fachada por parte del general Min Aung Hlaing para obtener legitimidad internacional. En los últimos días, habría recibido en la nueva residencia al ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, durante su visita a Myanmar.
Nuevos datos difundidos por Tailandia muestran que las concentraciones de arsénico en algunos afluentes, debido a la actividad de las plantas mineras superan los límites recomendados. Diversas iniciativas de la sociedad civil piden una cooperación más amplia entre los países de la cuenca, así como medidas más concretas para detener el envenenamiento del agua.