En Majluu-Suu, la histórica fábrica símbolo de la electrificación de la Unión Soviética promovida por Vladimir Ilich está a punto de cerrar definitivamente. Las bombillas incandescentes, que en su día se exportaban al extranjero, han sido sustituidas hoy en día por las LED fabricadas en China. Las autoridades kirguisas están buscando una reconversión de las instalaciones, pero casi el 60 % de los habitantes de la ciudad ya ha emigrado en busca de trabajo.
Para Dugin y Soloviev, las antiguas repúblicas soviéticas «no tienen derecho a la independencia» y deben reunirse con Rusia para no acabar esclavizadas por China, Estados Unidos o Europa. Las protestas de los gobiernos locales son débiles y se limitan a invocar el «espíritu de la asociación estratégica». La sospecha de que los dos propagandistas dicen «lo que la dirección rusa no quiere expresar abiertamente, pero que en realidad se corresponde con sus planes».
Japón mira hacia la región con proyectos por valor de 20 mil millones de dólares en cinco años. Se refuerza la política de poder blando del Sol Naciente en la zona. Para los centroasiáticos, los japoneses son «socios muy fiables y orientados a resultados prácticos». Los elementos fundamentales son el desarrollo del capital humano, los programas de formación y administrativos, los estándares tecnológicos y la alta calidad de los proyectos.
Entre los millones de trabajadores que se encuentran en el extranjero en condiciones precarias, hay cientos que mueren cada año. El regreso de sus cuerpos a casa es un procedimiento complejo y no siempre las autoridades locales se hacen cargo de los gastos. La historia de Džamila, una mujer tayika de 30 años asesinada en Rusia por su empleador, se ha vuelto viral y ha dado lugar a una recaudación de fondos en línea.
Las elecciones anticipadas convocadas por Žaparov para aplicar el nuevo sistema electoral han promovido la presencia de las mujeres mediante cuotas de género y han introducido el voto a distancia. Sin embargo, la división en distritos, la reducción del número de parlamentarios y la limitación de los poderes del Parlamento han favorecido de hecho a los candidatos más leales al presidente.
Una encuesta realizada por el sitio web Currentime ha trazado un panorama del problema en los países ex soviéticos. En ninguno de los cinco países de Asia Central el concepto de «feminicidio» está incluido en el Código Penal, a pesar que la violencia doméstica es un fenómeno generalizado. El conflicto bélico entre Rusia y Ucrania también ha provocado un aumento considerable de los delitos contra las mujeres en ambos países.