Una encuesta realizada por el sitio web Currentime ha trazado un panorama del problema en los países ex soviéticos. En ninguno de los cinco países de Asia Central el concepto de «feminicidio» está incluido en el Código Penal, a pesar que la violencia doméstica es un fenómeno generalizado. El conflicto bélico entre Rusia y Ucrania también ha provocado un aumento considerable de los delitos contra las mujeres en ambos países.
La principal contribución al crecimiento proviene de la industria minera, pero también se registran índices positivos en el sector del transporte. Las previsiones de los analistas para finales de año apuntan a un crecimiento del PIB del 5,6 %. Sin embargo, según los expertos, «el modelo sigue siendo vulnerable, demasiado dependiente de las materias primas y las subvenciones, y carece de estabilidad». El crecimiento de los salarios y las pensiones se ve «devorado» por la inflación.
Bakú es uno de los primeros candidatos a formar un eslabón decisivo de esta nueva cadena. El interés de EE. UU. por la región postsoviética ha aumentado tras la invasión rusa de Ucrania. Washington quiere consolidar el eje que va desde Israel hasta la India con un enfoque anti-chino. Una alianza económica, política e incluso militar como contrapeso estratégico al eje antioccidental de Moscú y Pekín.
Más de doscientos expertos en informática debatieron sobre las perspectivas para la región en materia de inteligencia artificial y emprendimiento tecnológico. El objetivo es no ser solo usuarios, sino desarrollar competencias locales capaces de competir en el mercado de la innovación.
Los acuerdos comerciales firmados en la Casa Blanca sobre las tierras raras y otros sectores parecen tener más en cuenta los intereses económicos de Estados Unidos que el equilibrio geopolítico. Y el propio Kremlin, que en el pasado había mostrado cierta impaciencia por estos contactos, esta vez se ha mostrado muy complaciente.
Las sanciones de EE. UU. contra el gigante petrolero Lukoil tendrán repercusiones también en Asia Central. El gigante ruso ha anunciado su intención de vender sus activos en el extranjero, muy importantes en un país como Kazajistán, que vende el 80 % de su petróleo a través de las infraestructuras de Moscú, pero no puede perder el acceso a los sistemas bancarios occidentales.