La investigadora fue uno de los tres galardonados con el premio Sabin 2026 por su contribución a la genómica aplicada en la campaña de vacunación contra el tifus, que llegó a más de 40 millones de niños en Bangladés. En su país, Saha ha contribuido a establecer laboratorios avanzados para la secuenciación de bacterias y virus, un trabajo científico y social que le ha valido diversos reconocimientos internacionales.
Las monarquías árabes del Golfo acogen a millones de trabajadores asiáticos que, hasta ahora, han sido algunas de las principales víctimas de los ataques iraníes en la región. En Bangladés, algunas familias no logran ponerse en contacto con sus seres queridos, que se encuentran bloqueados debido a las continuas cancelaciones de vuelos, mientras que los países árabes intentan ampliar los visados y los regímenes fiscales.
En un periodo de crisis económica, agravada por la guerra del Golfo, monseñor D’Cruze no quiere las indemnizaciones para los religiosos anunciadas por el Gobierno. Por el contrario, el prelado pide que se utilicen los fondos para programas dirigidos a los más desfavorecidos. Y solicita ayuda para la construcción y la rehabilitación de iglesias y cementerios.
Irán está bloqueando el paso por este enclave estratégico, por donde transita el 20% del crudo mundial, con misiles y minas. La India y Bangladés —siguiendo los pasos de China— intentan negociar con Teherán un salvoconducto para sus buques y evitar una crisis energética. Según datos de la EIA, hasta el 82% del volumen que sale de Ormuz se destina a los mercados asiáticos. Por su parte, Tokio tiene previsto empezar a utilizar de forma autónoma parte de sus reservas de petróleo a partir del 16 de marzo.
Ayer se formaron largas colas de vehículos en las gasolineras; la población, presa del pánico, teme el agotamiento de las reservas y la escalada de los precios. Disputas y tensiones entre los conductores en las colas. Las grandes empresas industriales también han informado de cortes de energía. En Arabia Saudí, otro trabajador migrante bangladesí ha muerto por un misil iraní lanzado contra un complejo residencial.
Zobaidul Amin, de 28 años, se encuentra en Alaska para enfrentar el juicio. Era buscado desde 2022 y se le acusa de dirigir una red internacional de explotación sexual online. El caso pone en evidencia la magnitud de estas redes, basadas en el cifrado de datos, la nube y las criptomonedas. Crece la cooperación entre la policía local y las autoridades occidental, mientras que Asia sigue siendo el centro operativo de ese tipo de crímenes.