Desde el premio “FIFA de la paz” concedido a Trump hasta los visados temporales para la selección iraní, la edición de 2026 promete ser la más concurrida (48 equipos, 104 partidos) y la más polémica. Nueve selecciones asiáticas, con el debut absoluto de Jordania y Uzbekistán. Las esperanzas del continente están puestas en Corea del Sur y Japón. China es una de las grandes excluidas pese a los miles de millones que ha invertido en el fútbol.
Las nuevas tecnologías prometen aumentar el comercio y la productividad, pero corren el riesgo de acentuar las desigualdades económicas, según un informe de las Naciones Unidas y del Banco Asiático de Desarrollo, que pone de relieve la creciente brecha entre las potencias digitales de Asia Oriental y el resto de países de la región, que carecen de infraestructuras y competencias digitales.
La sanción se impuso en virtud de la Digital Services Act, cuyo objetivo es proteger a los consumidores europeos frente a las plataformas online. Los investigadores compraron los productos en forma directa y descubrieron que algunos juguetes eran tóxicos y varios dispositivos electrónicos no cumplían con los estándares de seguridad. Ahora hay otras plataformas bajo la lupa de la Comisión Europea.
Su hijo ha pedido a la comunidad internacional que se inicie una campaña de movilización. Zhengis Reskhan es una figura destacada en los círculos literarios de Xinjiang. Hasta el momento, ni la embajada de Kazajistán ni las autoridades chinas han emitido comentarios oficiales.
En mayo de 1956, el hospital cercano a la fábrica informó de una «enfermedad desconocida» que se descubrió que estaba causada por los vertidos de mercurio de la Chisso Corporation. Décadas después, en esta ciudad japonesa, la herida sigue abierta. El misionero del PIME, el padre Ferruccio Brambillasca, hoy párroco de la comunidad, describe una sociedad aún marcada por el estigma y las divisiones sociales, mientras que el recuerdo de la tragedia corre el riesgo de ser borrado incluso de los libros de texto.
El inesperado éxito de "Dear You", producida con un presupuesto mínimo y en un dialecto local, está recordando en China el importante papel que desempeñaban las cartas que, durante más de un siglo, los emigrantes utilizaban para enviar dinero y noticias a sus familias. Estas personas fueron decisivas para el actual desarrollo económico, aunque a menudo sus vidas estuvieron marcadas por la nostalgia y el sufrimiento que confiaban a los escribanos locales. Beijing, sin embargo, ahora las está reinterpretando en clave patriótica.