Mientras la FIFA y las redes sociales elogian a los aficionados japoneses que recogen la basura después de los partidos del Mundial, en Japón el gesto divide a la opinión pública. Se ha criticado la decisión de utilizar el eslogan "Japan Pride", e incluso ha habido acusaciones de mujeres japonesas que no ven el mismo comportamiento de los hombres en el hogar.
Dado que la selección de la República Popular lleva 24 años sin participar en el torneo, el «maestro de las tarjetas» se ha convertido en toda una celebridad entre los aficionados. Es el único árbitro chino designado para partidos del Mundial y embajador de gigantes como Lenovo y Hisense. Mañana por la noche arbitrará el partido entre Ecuador y Curazao, junto con otros dos árbitros asistentes chinos.
El presidente chino Xi Jinping recibió al general birmano Min Aung Hlaing, a quien reiteró su apoyo. La visita coincide con el reciente arresto de un destacado experto en las relaciones entre China y Myanmar y la liberación de 200 prisioneros de guerra por parte de los grupos étnicos que combaten a lo largo de la frontera.
Desde el premio “FIFA de la paz” concedido a Trump hasta los visados temporales para la selección iraní, la edición de 2026 promete ser la más concurrida (48 equipos, 104 partidos) y la más polémica. Nueve selecciones asiáticas, con el debut absoluto de Jordania y Uzbekistán. Las esperanzas del continente están puestas en Corea del Sur y Japón. China es una de las grandes excluidas pese a los miles de millones que ha invertido en el fútbol.
Las nuevas tecnologías prometen aumentar el comercio y la productividad, pero corren el riesgo de acentuar las desigualdades económicas, según un informe de las Naciones Unidas y del Banco Asiático de Desarrollo, que pone de relieve la creciente brecha entre las potencias digitales de Asia Oriental y el resto de países de la región, que carecen de infraestructuras y competencias digitales.
La sanción se impuso en virtud de la Digital Services Act, cuyo objetivo es proteger a los consumidores europeos frente a las plataformas online. Los investigadores compraron los productos en forma directa y descubrieron que algunos juguetes eran tóxicos y varios dispositivos electrónicos no cumplían con los estándares de seguridad. Ahora hay otras plataformas bajo la lupa de la Comisión Europea.