Papa: El Señor baja hasta los infiernos de hoy, lugares de guerra y dolor inocente
En la catequesis que se difundió hoy, el Papa Francisco - que todavía se encuentra en la Casa Santa Marta - reflexiona sobre el encuentro entre Jesús y Zaqueo (Lc 19,1-5). Dios busca "a aquellos que se sienten perdidos". La alegría del publicano nace de sentirse "mirado, reconocido y perdonado". La salud del pontífice sigue siendo "estable", con progresos respiratorios y motores.
Ciudad del Vaticano (AsiaNews) - "Un episodio que me llega particularmente al corazón, porque ocupa un lugar especial en mi camino espiritual". Así comienza el Papa Francisco la catequesis de hoy - en el texto que se difundió sólo en forma escrita, al igual que en las últimas semanas, mientras continúa su recuperación en Casa Santa Marta - donde reflexiona sobre el encuentro de Jesús con Zaqueo (Lc 19,1-5) en Jericó. A ese lugar, situado "bajo el nivel del mar, que se considera una imagen del infierno", Jesús "quiere ir a buscar a aquellos que se sienten perdidos".
"En realidad, el Señor Resucitado sigue descendiendo a los infiernos de hoy, a los lugares de guerra, al dolor de los inocentes, al corazón de las madres que ven morir a sus hijos, al hambre de los pobres", explica el Papa. Continúa así el ciclo del Jubileo dedicado a los encuentros de Jesús que comenzó con Nicodemo y la Samaritana. Zaqueo parece "irremediablemente perdido". Como lo describe el evangelista Lucas, es rico y "no solo es publicano, es decir, uno que recauda impuestos de sus conciudadanos para los invasores romanos, sino que es incluso el jefe de los publicanos, como diciendo que su pecado se multiplica". Jesús lo ve sobre un sicómoro y le dice: "Hoy tengo que alojarme en tu casa".
Zaqueo se sube al sicómoro debido a su baja estatura, siente un fuerte deseo de "ver a Jesús" en medio de la multitud. "Cuando uno tiene un deseo fuerte, no se desanima. Encuentra una solución. Pero hay que tener valor y no avergonzarse, hace falta un poco de la sencillez de los niños y no preocuparse demasiado por la propia imagen", afirma Beroglio. Allí sucede lo "inesperado": Jesús lo mira, le dirige la palabra. "Dios no puede pasar sin buscar a quien está perdido", dice. "Lucas destaca la alegría del corazón de Zaqueo. Es la alegría del que se siente mirado, reconocido y, sobre todo, perdonado. La mirada de Jesús no es una mirada de reproche, sino de misericordia".
Una vez en casa, después de escuchar las palabras de Jesús, Zaqueo "se levanta, como si resucitara de su condición de muerte", para asumir un compromiso: "Devolver el cuádruple de lo que ha robado". No es un "precio que debe pagar", porque "el perdón de Dios es gratuito", sino el "deseo de imitar a Aquel de quien se ha sentido amado", afirma Francisco en la catequesis. "Esa es su forma de amar". Por eso, "no es solo el hombre del deseo, sino también alguien que sabe dar pasos concretos". La catequesis concluye entonces con la invitación a aprender de Zaqueo "a no perder la esperanza, incluso cuando nos sentimos marginados o incapaces de cambiar". Y a dejarnos encontrar "por la misericordia de Dios, que siempre viene a buscarnos, en cualquier situación en que nos hayamos perdido".
Según las últimas actualizaciones que publicó la Oficina de Prensa de la Santa Sede, la condición del Papa Francisco "se mantiene estable", con valores en los análisis de sangre "dentro de la norma". Y una "mejora del cuadro infeccioso pulmonar" según la radiografía de tórax realizada en los últimos días. También se registran mejoras "desde el punto de vista motor, respiratorio y en el uso de la voz".
02/05/2017 13:54
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