04/04/2016, 13.33
CHINA - VATICANO
Enviar a un amigo

China, la Iglesia llora a Mons. Zeng Jingmu: Un verdadero testigo de Cristo

de Victoria Ma

El obispo no oficial tenía 96 años, de los cuales al menos 23 pasados en prisión por su fidelidad al Papa y a la Iglesia universal. Se cayó al suelo, se golpeó la cabeza y fue recogido sin posibilidad de conocer a nadie. Poco después ha muerto. La diócesis de Yujiang fue fusionada por el gobierno con la de Nanchang. El funeral se llevará a cabo el 6 de abril. El gobierno ha permitido a los fieles exponer el cuerpo durante cuatro días.

Yujiang (AsiaNews) - El obispo emérito de Yujiang, Mons. Thomas Zeng Jingmu, murió el pasado 2 de abril a los 96 años de edad. Pastor de la Iglesia no oficial, pasó varios años en la cárcel por su fidelidad al Papa. De acuerdo con el portal chino Catholic Online, el prelado se ha caído hace un par de días antes de la muerte y se golpeó la cabeza. Hospitalizado, se le ha mantenido solo en una habitación: funcionarios del gobierno local han impedido a su fieles y amigos visitarlo. El funeral se llevará a cabo en la mañana del 6 de abril.

Varios católicos de muchas partes del país han hecho una visita a la casa del obispo, dónde está el cuerpo, y han orado por su eterno descanso. Un fiel dijo a AsiaNews: "El obispo Zeng fue un verdadero testigo de Cristo, durante toda su vida. Siempre he estado muy impresionado con su fe y su pobreza, tanto material como espiritual. Ahora espero que la Iglesia de Jiangxi puede estar unida".

Los funcionarios del gobierno han rechazado la petición de los católicos locales, que querían exponer el cuerpo de Mons. Zeng durante ocho días con el fin de dar a todos la oportunidad de dar su último adiós al obispo, pero han concedido cuatro.

Nacido en 1920, Mons. Zeng Yujiang entra en el seminario a la edad de 10 años. Ordenado sacerdote en 1949, fue consagrado obispo en secreto en 1990. En el período de transición es arrestado decenas de veces, y pasa cerca de 23 años en prisión por la persecución de la Revolución Cultural, y por negarse a unirse a la Asociación Patriótica Católica China. En 2000 ingresó en la Orden Dominica, y en 2012 se retira.

Su sucesor es Mons. John Peng Weizhao, ordenado en 2014, detenido en mayo de ese mismo año, fue liberado en noviembre. Desde la muerte de su predecesor se le mantiene bajo estricta vigilancia por la policía. La comunidad oficial de Jiangxi es a su vez guiada por  Mons. Giovanni Li Suguang de Nanchang, ordenado en 2010: en su introducción episcopal estuvieron presentes también católicos no oficiales, entre ellos tres sacerdotes.

En la reestructuración de la Iglesia hecha por el gobierno chino, Yujiang es una de las cinco diócesis de Jiangxi reunida en una sola, la de Nanchang. En la confrontación contra la Santa Sede, Mons. Li Suguang se encuentra en una situación ambigua: en el pasado ha participado en ordenaciones ilícitas y parece más dispuesto a obedecer las instrucciones de la Asociación Patriótica. No así monseñor Peng, criado en la Iglesia subterránea.

La Diócesis de Yujang tiene una alta tasa de católicos y sacerdotes no oficiales, no miembros de la Asociación Patriótica y, por tanto, no reconocida por el gobierno. Las autoridades provinciales rara vez permiten a los extranjeros visitar lugares locales de culto, y a menudo asignan a los turistas un "guía" que los acompaña a donde quiera que vayan. De acuerdo con algunas estimaciones, los católicos locales son alrededor de 15 mil.

TAGs
Enviar a un amigo
Vista para imprimir
CLOSE X
Ver también
Cardenal Chow: algún día todos los católicos chinos podrán rezar en el mismo lugar
20/11/2023 15:12
Jiangxi, el obispo subterráneo Peng Weizhao se oficializó
24/11/2022 16:23
Jiangxi, la Iglesia subterránea de Yujiang, asfixiada por la persecución
08/07/2020 14:05
Santa Sede: Beijing violó el Acuerdo con el nombramiento de Mons. Peng
26/11/2022 12:20
Liberado, pero bajo control de la policía, el obispo clandestino de Yujiang
19/11/2014


Newsletter

Suscríbase a la newsletter de Asia News o cambie sus preferencias

Regístrese
“L’Asia: ecco il nostro comune compito per il terzo millennio!” - Giovanni Paolo II, da “Alzatevi, andiamo”