17/10/2018, 12.49
VATICANO
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Papa: ‘No matar’ es una llamada al amor

En la audiencia general, Francisco dijo que Jesús dio al Quinto mandamiento un significado más profundo: “si matar significa destruir, suprimir , eliminar a alguien, entonces no matar querrá decir curar, valorizar, incluir. Y también perdonar”. “No amar es el primer paso para matar, y no matar es el primer paso para amar”.

 

Ciudad del Vaticano (AsiaNews)- “No matar es una llamada al amor”, porque “cada vez que expresamos desinterés por la vida del otro, cada vez que no amamos, en el fondo despreciamos a la vida. No amar es el primer paso para matar; y no matar es el primer paso para amar”. El pleno significado del Quinto mandamiento fue el tema del cual el Papa Francisco habló en la audiencia general de hoy, continuando el ciclo de catequesis dedicado a las Diez palabras.

A las 30 mil personas presentes en la plaza de S. Pedro, Francisco recordó que si “nadie puede despreciar la vida del otro o la propia”, porque “lleva en sí la imagen de Dios y es objeto de su amor infinito, cualquiera sea la condición en la cual esté llamado a la existencia”, Jesús da del mandamiento “un sentido aún más profundo”. “Él afirma que, delante del tribunal de Dios, también la ira contra un hermano es una forma de homicidio. Por esto el Apóstol Juan escribirá: “Quien odia a su propio hermano es un homicida” (Jn 3-15). Pero Jesús no se detiene en esto, y en la lógica agrega que también el insulto y el desprecio pueden matar”.

“Ningún código humano equipara actos tan diferentes asignando a ellos el mismo grado de juicio. Y coherentemente Jesús invita además a interrumpir la oferta del sacrificio en el templo que nos recuerda que un hermano está ofendido contra nosotros, para ir a buscarlo y reconciliarse con él. También nosotros cuando vamos a misa deberíamos tener esta actitud de conciliación con las personas con las cuales hemos tenido problemas. Muchas veces, mientras esperamos al sacerdote charlamos y esto no se puede hacer. ¿Qué entiende Jesús, extendiendo hasta este punto el campo de la Quinta Palabra? El hombre tiene una vida noble, muy sensible y posee un yo recóndito no menos importante de su ser físico. De hecho, para ofender la inocencia de un niño basta una frase inoportuna”.

Para herir a una mujer puede bastar un gesto de frialdad. para romper el corazón de un joven es suficiente negarle la confianza. para aniquilar a un hombre basta ignorarlo. La indiferencia mata. es como decir a la otra persona, tú estás muerto para mí. cada vez que expresamos desinterés por la vida de los otros, cada vez que no amamos, en el fondo despreciamos a la vida. No amar es el primer paso para matar; y no matar es el primer paso para amar”.

“En la Biblia, al inicio, se lee aquella frase terrible salida de la boca del primer homicida, caín, después que el Señor le pregunta dónde está su hermano. Caín le responde. “No lo se. ¿Soy quizás el guardián de mi hermano?”(Gen 4-9). Así hablan los asesinos: ‘no me corresponde’, ‘son asuntos tuyos’ y cosas de este tipo. Intentemos responder a esta pregunta: ¿Somos nosotros los guardianes de nuestros hermanos? ¡Sí que lo somos! ¡Somos custodios los unos de los otros! Y este es el camino de la vida. La vida humana necesita amor. Y ¿cuál es el amor auténtico? Es aquel que Cristo nos mostró, o sea la misericordia. El amor del cual no podemos hacer de menos es aquel que perdona, que acoge a quien nos ha hecho del mal, Ninguno de nosotros sobrevive sin misericordia, todos necesitamos del perdón. Por lo tanto, si matar significa destruir, suprimir, eliminar a alguien, entonces no matar querrá decir curar, valorizar, incluir. Y también perdonar”.

“Nadie se puede ilusionar pensando. ‘Estoy en orden porque no hago nada de mal’. Un mineral o una planta, estos “sanpietrini” (colaboradores en la basílica de S. Pedro) que están aquí, tienen este tipo de existencia, un hombre no. A un hombre se le pide algo más. Hay mucho bien para hacer, preparado para cada uno de nosotros, a cada uno lo suyo, que no hace a nosotros mismos hasta el fondo. ‘No matar’ es un pedido al amor y a la misericordia, es una llamada a vivir según el señor Jesús, que por nosotros dio la vida y por nosotros resucitó”.  

“Él, que encarnándose santificó nuestra existencia; Él, que con su sangre la hizo inestimable; Él, “el autor de la vida” (Hech 3,15), gracias al cual cada uno es un regalo del padre. En Él, en su amor más fuerte que la muerte y por la potencia del Espíritu Santo que el Padre nos dona, podemos recibir  la Palabra “no matar” como el pedido más importante y esencial: la llamada al amor”.

“Ocuparse del hermanos, especialmente de aquel que está en la necesidad o es olvidado por la cultura del descarte-reafirmó en el saludo a los portugueses- significa creer que cada hombre y cada mujer es un don de Dios. No ahorremos esfuerzos para que todas las personas puedan sentirse siempre acogidas y amadas en nuestras comunidades cristianas”.

En el saludo a los italianos, al final, Francisco recordó que “hoy se celebra la memoria de S. ignacio de Antioquía, obispo y mártir en Roma. aprendamos de este santo obispo de la antigua Siria a testimoniar con valentía nuestra fe. Por su intercesión, el Señor dé a cada uno de nosotros la fuerza de la perseverancia, no obstante las adversidades y las persecuciones”.

 

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