21/10/2020, 12.54
CHINA-AMÉRICA LATINA
Enviar a un amigo

Las inversiones chinas son un riesgo para América Latina

de Silvina Premat

Según el experto en economía Enrique Dussel Peters, el desconocimiento mutuo entre los países de la región y Beijing podría culminar con un desequilibrio en las relaciones bilaterales. Del 2000 al 2019, China invirtió cerca de 135 millardos de dólares en el área. El problema de las compañías estatales del gigante asiático, que oprimen a la industria latinoamericana. 

Buenos Aires (AsiaNews) - Los daños económicos que dejará la pandemia en América Latina y el Caribe y una situación “asincrónica” de China potencian la atracción que de por sí genera la millonaria inversión de ese país en la región. En este contexto, un investigador mexicano advierte sobre los riesgos del desconocimiento mutuo que, como quien ofrece un banquete sin conocer bien a su principal invitado, puede generar conflictos bilaterales.

“En comparación con las economías más grandes, la China vive un momento completamente asincrónico”, dice a AsiaNews Enrique Dussel Peters, responsable de la Red Académica de América Latina y el Caribe sobre China (ALC-China) que publica desde hace cuatro años un informe sobre las salidas de flujos de inversión extranjera directa (OFDI por sus siglas en inglés) china en América Latina y el Caribe. 

“Mientras el Producto Interno Bruto (PIB) de América Latina caerá  un 9% en este 2020 según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), y la pobreza extrema aumentará cerca de un 30% (pasaría de 67,7 millones de personas en situación de pobreza extrema en 2019, a 96,2 millones en 2020), la economía china será la única de las diez principales que presentará un crecimiento del PIB, tanto en sus exportaciones como en sus importaciones. Esto ya lo están sintiendo en Argentina, Brasil, Paraguay y otros países que están exportando soja, carne, petróleo, gas, harina de pescado y otros productos. La única demanda que está creciendo es la china”, observa Dussel Peters.

Las estadísticas de la Red ALC-China suelen ser diferentes a las oficiales de los países involucrados, dado que registran como inversiones chinas aún las realizadas por empresas de ese país radicadas en otros territorios. Un informe sobre los compromisos asumidos por China en la región entre 2000 y 2019 da cuenta de que en ese período China invirtió unos 135 mil millones dólares y generó un acumulado de 380.000 puestos de trabajo. En particular, en 2019, la inversión china fue de unos 13.000 millones de dólares, el 0,23% del PIB de la región.

Dussel Peters destaca que, si bien “no todo es blanco o negro”, generalmente las relaciones bilaterales con China están impregnadas por el desconocimiento mutuo. 

“China se ha convertido en el segundo emisor global de inversiones extranjeras directas y a algunos países latinoamericanos se les hace muy atractivo atraer inversión de ese país, pero en general no se comprenden las características específicas de la inversión china”, afirma. 

Se refiere a que más del 70% de las empresas chinas que invierten en la región es propiedad del Estado del monstruo asiático y esto tiene implicancias técnicas, económicas y políticas. “Si hay problemas con la empresa china, habrá problemas con todo el sector público chino. Se debe conocer a quien invitas a la fiesta, porque te podés llevar una sorpresa”, afirma el investigador y ejemplifica: “Hay casos en México o en Brasil, en los que el fracaso de un proyecto que deja mal parada a una empresa pública implica el congelamiento de la relación bilateral con múltiples efectos hasta en temas deportivos, culturales, de intercambio académico y también de financiamiento”.

Del otro lado del mostrador, el desconocimiento de las normas laborales y del mercado industrial latinoamericano por parte de algunas empresas que “apenas hace cinco años comenzaron a sacar las narices de China” termina beneficiando a su propia economía y perjudicando la local. “Quien invierte, por ejemplo, en un país de América Latina, en una empresa de telecomunicaciones, y desconoce quién desarrolla software allí o dónde comprar el hardware que necesita, lo más fácil será comprarlo en China si la contraparte de la región me lo permite, no hace una solicitud explicita o no me ayuda a encontrar proveedores en la región. El resultado será poca generación de empleo y poca integración local, nacional o regional”.

Dussel Peters sugiere que “la corresponsabilidad está en los gobiernos y organismos empresariales que promueven la integración con China” porque “no se trata solo de atraer inversión sino también de ofrecer un acompañamiento; algo que muchas veces no se hace y después se llevan sorpresas como pensar que los chinos comprarían los tornillos en mi país, y luego encontrarse con que llegan con un barco lleno de tornillos que hace quebrar la industria de tornillos local”. 

Enviar a un amigo
Vista para imprimir
CLOSE X
Ver también
Musulmana, ex radical: Riad y el salafismo (wahabí) un peligro para el islam y para el mundo
17/12/2016 13:14
Centenares de parientes de las víctimas del 11/9 inician acciones legales contra Riad
22/03/2017 13:04
Pekín quiere duplicar "dentro de 10 años" el comercio con América Latina
09/01/2015
Venezuela es un banco de prueba para las ambiciones globales de China
11/03/2019 11:53
China, un récord en el 2014 de préstamos a América Latina
27/02/2015