Libano: el 80% de las escuelas católicas, en riesgo de cerrar
de Fady Noun

La crisis económica y la pandemia del nuevo coronavirus han agravado la situación de un sector que ya estaba en dificultades. Pesa la falta de apoyo del Estado a lo largo de años. La secretaría general de los institutos católicos habla de una “negligencia” culposa. La política de gobierno apunta a “desfavorecer” a las escuelas privadas respecto al ámbito público. Las escuelas son una de las “joyas” culturales del Líbano. Los colegios privados garantizan la escolarización de más de dos tercios de los alumnos del Líbano, unos 710.000 niños.


Beirut (AsiaNews) - El país de los Cedros, en riesgo de una “emergencia escolar”, ante el peligro de que clausure “el 80% de las escuelas católicas”. La alarma la lanza la Secretaría General, en una carta enviada al presidente de la República libanesa, Michael Aoun, firmada por el Pbro. Boutros Azar. El sacerdote explica que la crisis se debe, ante todo, a las “dificultades económicas”, y a esto se suma una “negligencia” del Estado hacia un sector vital, teniendo en cuenta el panorama educativo nacional. 

Hace algunos días, Papa Francisco donó 400 becas de estudio para sostener la instrucción de los estudiantes libaneses con buen mérito. Sin embargo, se requieren recursos internos e intervenciones específicas para evitar la ruina de una de las “joyas culturales del Líbano: sostener el nivel educativo de su población, sin hacer discriminaciones religiosas, y elevarlo al rango de una misión sagrada”. 

El Líbano atraviesa un estado de emergencia escolar: cerca del 80% de la escuelas católicas, que aseguran la educación de casi dos tercios de los alumnos de institutos privados en todo el país, planean cerrar sus puertas para el próximo ciclo lectivo 2020-2021. El motivo: carecen de los medios necesarios para continuar con su misión educativa. Esta es la noticia-bomba que lanzó ayer la Secretaría general de escuelas católicas, guiada por el Pbro. Boutros Azar, en una carta enviada al presidente de la República, el Gral. Michele Aoun. Se ha llegado a esto, explica el Padre Azar, debido “a la dificultades económicas con que se topan estas escuelas, y por la negligencia del Estado”. 

La carta abierta fue dada a conocer públicamente por el mismo Padre Boutros Azar y va al fondo de la cuestión: “Esta carta abierta pretende ser una nota de advertencia, que hacemos llegar en nombre de nuestra responsabilidad educativa y nacional; y el punto central es que la mayoría de las escuelas afiliadas a nuestras congregaciones (no menos del 80%) se encaminan al cierre forzoso a causa de la situación económica y por la negligencia del Estado en el cumplimiento de sus deberes. Por tanto, estas escuelas no abrirán sus puertas al comenzar el ciclo lectivo del 2020-2021”. 

Al ser entrevistado por L’Orient-Le Jour (LOJ), el Padre Azar precisa que con la expresión “negligencia del Estado”, el secretario alude en particular a la ley 46/2018 que ha modificado la tabla de salarios en el sector público, y ha puesto en grandes dificultades a todos los institutos educativos, inclusive a los más grandes. Para las escuelas medianas y pequeñas, sobre todo para aquellas parcialmente subvencionadas por el Estado (que lleva cinco años sin aportar su cuota), la opción es una sola: cerrar, o un drástico recorte de los salarios docentes. 

“Realmente no entiendo esta negligencia - subraya el Pbro. Boutros Azar -, esto de desfavorecer la enseñanza privada respecto a las escuelas públicas. El Estado debería reconocer el hecho de que nosotros brindamos un servicio público, y subvencionar la escuela privada”. 

A este problema de los salarios, agrega el sacerdote y pedagogo, se ha sumado el de la devaluación, que ha empobrecido a toda la población. El cierre de las escuelas luego de las manifestaciones de octubre y posteriormente, la imposición de la clausura por la pandemia del nuevo coronavirus, han desalentado a los padres de los alumnos, que han pedido una reducción de los aranceles, proporcional al número de días de clausura (cerca del 40% del año escolar). Y esto, pese a que, tal como revela una fuente altamente confiable, solo la mitad de las tasas escolares requeridas ha sido volcada a las arcas de las escuelas privadas. 

 

Cientos de miles de alumnos 

“Lo que emerge hoy, tanto desde la Federación de las Escuelas Privadas del Líbano como desde la Secretaría general de las Escuelas Católicas, confirma que estamos ante un desafío generalizado para el sector de la educación privada, que permite la escolarización de más de dos tercios de los alumnos del Líbano (710.000 alumnos, frente a los 260.000 del sector público).

Sin lugar a dudas, las pérdidas que se derivan de todo lo expuesto anteriormente superan con creces la dimensión material, y puede considerarse como un pérdida nacional altamente relevante, que se suma a la serie de pérdidas que azotan al país en este momento.

Esta clausura forzosa - se lee en el llamamiento - obligará a cientos de miles de estudiantes a solicitar una vacante en el sector público. Sin mencionar la pérdida de puestos de trabajo para decenas de miles de docentes, empleados y trabajadores, además del aumento de la desocupación y de la pobreza en el país, y todos los recursos de que disponemos no alcanzan para evitar este peligro”. 

Hay un buen número de escuelas grandes, bien arraigadas en el territorio, que tampoco pueden escapar de esta alarmante perspectiva que se vislumbra en el horizonte. Los datos fehacientes muestran que al menos 87 de las grandes escuelas concentradas fundamentalmente en la zona del Monte Líbano, de mayoría cristiana, continuarán desarrollando su misión educativa. Al responder a las preguntas formuladas por  l’Orient-Le Jour (LOJ) una fuente eclesiástica de primera línea, responsable de los institutos escolares, pone en guardia sobre los peligros inherentes a la pérdida de una de las joyas culturales del Líbano: el nivel de educación de su población tiene que adquirir el rango de una misión sagrada, sin hacer ninguna discriminación religiosa. 

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