Li Wenliang, el médico mártir del coronavirus, no era cristiano

Los primeros en difundir el rumor de su conversión fueron algunos sitios protestantes. Las comunidades cristianas de Wuhan no confirman la información. Sin embargo, lo cierto es que formaba parte de un chat donde se hablaba del Cristianismo. Quizás era un “buscador de la fe”. Exigir la libertad de expresión y de credo es la forma más justa de rendirle homenaje.


Roma (AsiaNews) – Desde hace varios días, en la web circulan artículos en los que se hace referencia a la fe cristiana de Li Wenliang, el médico oftalmólogo de Wuhan que fue el primero en dar la alarma por el brote de coronavirus (en diciembre) y terminó silenciado y hostigado por la policía, y por las autoridades del hospital, que amenazaron con despedirlo. En Internet también circula una suerte de “testamento” que él habría difundido antes de morir, y donde él cita a san Pablo, diciendo que ha “combatido el buen combate”, y que ha conservado la fe. 

De acuerdo con las fuentes de AsiaNews en Wuhan, Li Wenliang no era cristiano, si bien es cierto que participaba en un chat de un grupo de cristianos protestantes. Teniendo en mente todas las dificultades actuales, y con el aislamiento forzado que rige en la ciudad, podemos afirmar que no hay ningún pastor o párroco de Wuhan que haya confirmado el bautismo del “héroe cotidiano”. 

Un periódico protestante chino, el “China Christian Daily”, en un artículo publicado el 12 de febrero pasado, con la firma de Yan Yile, reconstruye cómo Li Wenliang “se volvió cristiano”. En las plataformas de Internet han comenzado a honrar al médico, muerto a causa de la enfermedad que él mismo había denunciado, y se ha terminado por exaltar su sacrificio definiéndolo como “cristiano”. Con respecto al testamento del cual se asevera fue escrito por él cuando estaba moribundo, en realidad se trata de una composición poética escrita en su honor por otras personas, que han imaginado sus pensamientos. Pero lo cierto es que no es de su puño y letra.

Posteriormente, la plataforma desde donde surgió el rumor de su fe, ha corregido sus definiciones y ha comenzado a hablar del médico como un “buscador de la fe”.

Aún cuando Li Wenliang no fuera cristiano, no podemos dejar de admirar su valentía y su sacrificio. Y el mejor modo de honrar su memoria es de dos maneras: exigir -como hacen tantos intelectuales y académicos chinos - que se garantice la libertad de expresión en China y pedir para todos la libertad religiosa, tan estrechamente conectada a la libertad de expresión. (B.C).