El Papa, a Bartolomé: Pedro y Andrés juntos, un reclamo a la reunificación

Carta de Francisco, dirigida al Patriarca ecuménico, sobre el significado del don de las reliquias de San Pedro. Es “una confirmación del camino que nuestras Iglesias han emprendido para acercarse unas a otras”. “La reunificación de las reliquias de los dos apóstoles -se lee en la carta- puede ser también un recordatorio y un estímulo constante para que, en este camino en curso, nuestras diferencias ya no sean un obstáculo”.

 


Ciudad del Vaticano (AsiaNews) – Es “una confirmación del camino que nuestras Iglesias han emprendido para acercarse unas a otras” el don de algunas reliquias de San Pedro, que Papa Francisco ha ofrecido al patriarca ecuménico Bartolomé. Es cuanto escribe el mismo Francisco en una carta dirigida al Patriarca. 

Las reliquias de San Pedro, escribe el Papa, se unirán así a las de su hermano Andrés, patrono del Patriarcado. “La reunificación de las reliquias de los dos apóstoles -se lee en la carta- puede ser también un recordatorio y un estímulo constante para que, en este camino en curso, nuestras diferencias no sean ya un obstáculo a nuestro testimonio común y a nuestra misión evangelizadora al servicio de la familia humana, que hoy está tentada de construir un futuro puramente mundano, un futuro sin Dios.”.

Francisco luego recuerda la historia del hallazgo de la tumba del Apóstol. “Santidad, usted sabe bien que la tradición ininterrumpida de la Iglesia Romana siempre ha testificado que el apóstol Pedro, después de su martirio en el Circo de Nerón, fue enterrado en la necrópolis adyacente de la Colina del Vaticano. Su tumba pronto se convirtió en meta de peregrinación para los fieles de todas partes del mundo cristiano. Más tarde, el emperador Constantino hizo erigir la Basílica Vaticana dedicada a San Pedro en el lugar de la tumba del apóstol”.

“En junio de 1939, inmediatamente después de su elección, mi predecesor, Pío XII, decidió comenzar las excavaciones bajo la Basílica Vaticana. La obra condujo inicialmente al descubrimiento del lugar exacto de la sepultura del Apóstol y luego, en 1952, al descubrimiento, bajo el altar mayor de la Basílica, de una hornacina funeraria junto a una pared roja que data del año 150 y que está cubierta de numerosos y preciosos graffiti, entre ellos uno de importancia fundamental que dice, en griego, Πέτρος ενι .Este nicho contenía huesos que pueden considerarse razonablemente los del apóstol Pedro. De estas reliquias, que ahora se conservan en la Necrópolis bajo la basílica de San Pedro, el santo Papa Pablo VI quiso conservar nueve fragmentos para la capilla privada del apartamento papal del Palacio Apostólico”.

Son justamente estos nueve fragmentos, colocados en un relicario, los que fueron enviados a Bartolomé a través de la delegación del Patriarcado Ecuménico (en la foto), encabezada por el arzobispo Job de Telmessos, que participó en la fiesta patronal de la Iglesia de Roma, el 29 de junio pasado. 

“Este gesto -continúa Francisco- quiere ser una confirmación del camino que nuestras Iglesias han emprendido para acercarse unas a otras: un camino que a veces es exigente y difícil, pero que va acompañado de claros signos de la gracia de Dios. Continuar este camino requiere sobre todo una conversión espiritual y una renovada fidelidad al Señor, que quiere de nosotros un mayor compromiso y pasos nuevos y valientes. Las dificultades y los desacuerdos -ahora y en el futuro- no deben distraernos de nuestro deber y responsabilidad como cristianos, y en particular como pastores de la Iglesia, ante Dios y ante la historia”.

il.cropped.1000.563.jpg