El nuevo ministro de Ambiente, a favor de cerrar los reactores nucleares. Nunca más Fukushima

Shinjiro Koizumi es uno de los 13 ministros designados en el día de ayer por el primer ministro Shinzo Abe. Muchas centrales fueron clausuradas a raíz de las estrictas normativas de seguridad introducidas luego de la tragedia. Actualmente, Japón cuenta con seis reactores en funcionamiento.


Tokio (AsiaNews/Agencias) – Shinjiro Koizumi (foto 1), el nuevo ministro de Ambiente, quiere que el país del Sol Naciente cierre los reactores nucleares, para que no se repita una catástrofe como la de Fukushima. Con sus 38 años, el hijo del ex premier Junichiro Koizumi arriesga desatar una polémica en el Partido Liberal Demócrata (LDP) actualmente en el poder, que sostiene, por el contrario, el retorno al desarrollo nuclear, basado en nuevas normas de seguridad, impuestas después del desastre del 2011. 

Abogado exitoso y para muchos, estrella naciente de la política japonesa, Shinjiro Koizumi è es uno de los 13 ministros designados en el día de ayer por el primer ministro, como parte de una reestructuración de gobierno. Los observadores afirman que el otorgamiento de un cargo ministerial a Koizumi refleja la voluntad de Abe de lograr un mayor apoyo de la opinión pública a su administración. El premier declaró que aguarda que Koizumi afronte cuestiones ambientales de interés mundial, como son la contaminación del mar por residuos plásticos y el cambio climático, desde “la perspectiva fresca de un joven ministro”.  

En la primera conferencia de prensa luego de su nombramiento, Koizumi tomó la palabra para referirse a varios temas de actualidad, como el calentamiento global, “Las medidas para contrarrestar ese fenómeno -afirmó- no pueden funcionar sin innovación. Al afrontar los problemas ambientales, seguramente habrá innovaciones, una tras otra, lo cual creará oportunidades comerciales”. 

El ministro también se refirió a las centrales nucleares de Japón, muchas de las cuales permanecen cerradas a causa de las estrictas normas de seguridad introducidas después de la tragedia de Fukushima. “Quisiera estudiar cómo eliminarlas, no cómo conservarlas -fueron sus declaraciones. Estaríamos perdidos si dejáramos que se repitan incidentes nucleares”. El joven político afirmó, asimismo, que el premier le ha solicitado tomar medidas sobre la cuestión de los residuos plásticos en el mar, subrayando que “esta es un área en la que Japón puede contribuir”. Koizumi también anunció que hoy visitará la prefectura de Fukushima, en el noreste de Japón, para mostrar la disponibilidad del gobierno a sostener de forma continua a aquellas zonas azotadas por el terrible terremoto y tsunami de marzo del 2011. Al desastre natural se sumó la contaminación con materiales radioactivos, seguida de la fusión de tres reactores nucleares en la central nuclear de Daiichi. El incidente forzó a 160.000 personas a huir del lugar, y muchas de ellas jamás regresaron a sus casas.  

En los últimos días, lo que queda de la planta ocupó el centro del debate en la opinión pública. Quien precedió a Koizumi en el cargo de ministro, Yoshiaki Harada, hace dos días declaró que Tokio “podría dispersar agua radioactiva por el Océano Pacífico”, ya que la compañía propietaria de la central se está quedando sin espacio dónde poder retenerla. 

El desastre de Fukushima sacó a la luz las graves carencias normativas y operativas en el sector nuclear japonés. La mayor parte de los reactores, que antes de Fukushima suministraban el 30% de la energía eléctrica en el país, están atravesando un proceso de revisión de licencias, en vista de los nuevos estándares de seguridad. Actualmente, Japón cuenta con seis reactores nucleares. Antes de la tragedia, eran 54. De éstos, el 40% se encuentra en etapa de desactivación y desmantelamiento.

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