Papa: Todos tenemos necesidad del perdón, "también el Papa se confiesa, cada 15 días"
"La iglesia no es dueña del "poder de las llaves", dado por Jesús a los apóstoles, "sino que es sierva del ministerio de la misericordia". El sacerdote que no tenga el corazón en paz es mejor que no confiese". "La Virgen bendiga y ayude a todos nuestros hermanos y hermanas sardos", sacudidos por el aluvión

Ciudad del vaticano (AsiaNews) - "Todos nos debemos confesar, también el Papa se confiesa cada 15 días, porque el Papa ¡también es un pecador! Y el confesor escucha las cosas que yo le digo, me aconseja y me perdona, porque todos tenemos necesidad de este perdón" que nos es dado por Dios a través del "hermano sacerdote". El Papa Francisco volvió a afrontar el tema de la remisión de los pecados: lo había hablado el miércoles pasado, en referencia al bautismo y lo ha mencionado también hoy en lo referente al "poder de las llaves".

Con esta expresión, dijo delante de 50 mil personas presentes en la plaza de S. Pedro en la audiencia general, se entiende el "símbolo bíblico de la misión que Jesús dio a sus apóstoles".

"Ante todo- dijo- debemos recordar que el protagonista del perdón de los pecados es el Espíritu Santo. ¡Él es el protagonista! En su primera aparición a los Apóstoles, en el cenáculo...Jesús resucitado hizo el gesto de soplar sobre ellos diciendo. "reciban al Espíritu Santo; a quien perdonen los pecados les serán perdonados y a quien no se los perdonen no se les perdonará". Jesús, transfigurado en su cuerpo, ya hombre nuevo, que ofrece los dones pascuales fruto de su muerte y resurrección: y ¿cuáles son estos dones? La paz, la alegría, el perdón de los pecados, la misión, pero sobre todo dona el Espíritu Santo que de todos estos es la fuente. Del espíritu Santo proceden todos estos dones". "Pero antes de soplar y donar el Espíritu Santo, muestra sus llagas" que "representan el precio de nuestra salvación".

Segundo elemento evidenciado por el Papa es el poder dado a los apóstoles de perdonar los pecados. "Es un poco difícil entender como un hombre pueda perdonar los pecados. Jesús da el poder. La Iglesia es depositaria del poder de las llaves: así puede abrir o cerrar, perdonar. Dios perdona a cada hombre en su soberana misericordia, pero Él mismo quiso que cuantos pertenezcan  a Cristo y a su Iglesia, reciban el perdón a través de los ministros de la Comunidad. A través del ministerio apostólico, la misericordia de dios me alcanza, mis culpas son perdonadas y se me dona la gracia y la alegría. En este modo Jesús nos llama a vivir la reconciliación también en la dimensión eclesial. Todo esto es muy bello"

Pero, "la Iglesia no es la dueña del poder de las llaves: no es dueña, pero sí sierva del ministerio de la misericordia y se alegra toda vez que puede ofrecer este perdón divino".

"Muchas personas, quizás  no entiendan la dimensión eclesial del perdón, porque domina siempre el individualismo, el subjetivismo y también nosotros cristianos nos preocupamos. Es verdad, Dios perdona a todo pecador arrepentido, personalmente, pero el cristiano está ligado a Cristo y Cristo está unido a la Iglesia. Y para nosotros cristianos hay un don más y también un gran compromiso: pasar humildemente a través del ministerio eclesial". "¡Y esto tenemos que valorizarlo! Es un don y también una curación, es una protección y la seguridad que dios nos ha perdonado. Yo voy a lo del hermano sacerdote y digo: "Padre, hice esto...", pero yo te perdono. Es Dios que te perdona y estoy seguro de aquello que siempre nos decimos: "¡Dios siempre nos perdona! ¡No se cansa nunca de perdonar!". Nosotros no tenemos que cansarnos de ir a pedir perdón. "Pero, padre, me da vergüenza de ir a contarle mis pecados..." "Pero, mira nuestras madres, nuestras mujeres decían que es preferible ¡ponerse una vez rojos que no vivir siempre amarillos! Y tú poniéndote rojo una vez, te perdona los pecados y, ¡adelante!".

Y el sacerdote es "instrumento para el perdón de los pecados, el perdón de dios que nos viene dado en la Iglesia, nos viene transmitido por medio del ministerio de un hermano nuestro". "A veces sucede escuchar a alguien que sostiene el confesarse directamente con Dios...Sí, como decía antes, Dios te escucha siempre, pero en el sacramento de la Reconciliación manda a un hermano tuyo a llevarte el perdón, la seguridad del perdón en nombre de la Iglesia".

Eso del confesor en las palabras de Francisco es un servicio "muy delicado y exige que su corazón esté en paz, que se maltarte a los fieles, que se sea humilde, benévolo y misericordioso, que sepa siempre sembrar esperanza en los corazones y sobre todo sea consciente que el hermano o hermana que se acerca al sacramento de la Reconciliación busca el perdón y lo hace como lo hacían tantas personas que se acercaban a Jesús para que los curase". "El sacerdote que no tenga esta disposición de espíritu es mejor que, hasta que "no se corrija, no administre este Sacramento".

Al final, dirigiéndose a los fieles italianos, el Papa agregó un pensamiento por "las víctimas del reciente aluvión en Cerdeña: recemos por ellos y sus familias y seamos solidarios con aquellos que han sufrido daños" y pidió a los presentes que pidan a "la Virgen para que bendiga y ayude a nuestros hermanos y hermanas sardos".

 

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